Pirineos Orientales, costa vermella, costa bermeja, Cataluña norte… he visto denominar esta pequeña porción de tierra al sureste de Francia de diferentes maneras pero el nombre oficial de este departamento francés es Pirineos Orientales y así lo vamos a llamar.

Lo cierto es que es una zona de Francia que nos pilla muy a mano y que ofrece mar, montaña, arte, arquitectura, historia… y que hemos atravesado en infinidad de ocasiones, tantas como incursiones en coche al país vecino. En esta entrada voy a compartir el itinerario de esta escapada en familia, pero que el título de la entrada no os frene, que especifique que es con niños se refiere a que se puede hacer con los peques no que no sea apta para adultos.

La zona no nos era desconocida pero sentimos la necesidad de revisitarla con algo más de calma además de explorar nuevos lugares que teníamos en nuestra lista desde hacía tiempo. Como la anterior vez que estuvimos por el lugar formó parte de la primera parada de un itinerario por el Llenguadoc-Rosellon decidimos que esta vez nos tomaríamos algo más de tiempo para explorar un poquito más con calma algunos de los lugares más significativos de esta zona.

Día 1. Colliure

Esta pequeña localidad costera tiene un especial vinculo con España ya que en ella vivió sus últimos días el poeta Antonio Machado,  cuando traspasó la frontera, como muchos otros que huían de la guerra. Aquí enfermó y murió y yace junto a su madre en el cementerio de la localidad, lugar de peregrinaje que se ha convertido en símbolo de la resistencia republicana.

Pero es que además Colliure fue punto de atracción de grandes pintores que lo plasmaron en su obra, el fauvismo (o fovismo) un estilo pictórico de principio del siglo pasado tuvo su origen en esta vila y  cuando uno pasea por sus encantadoras calles y admira su fachada litoral presidida por el castillo y la iglesia llega a la conclusión de que es un paisaje que inspira.

Hacer una parada en Colliure y pasar una mañana disfrutando de su paisaje es casi obligatorio.

En este blog le hemos dedicado una entrada: Colliure, cuna del fovismo (o fauvismo).

Día 2. Perpignan

Perpignan es la capital del departamento y donde nos alojamos durante nuestra escapada. Quizá no sea una de las ciudades que entren en el circuito turístico obligatorio pero merece una parada y pasar el día para visitar algunos de sus monumentos más remarcables como el palacio de los reyes de Mallorca, el Castillet, la catedral  y perderse con tranquilidad por las calles de su casco antiguo.

Para más información sobre nuestra visita a esta ciudad: Perpignan en 6 paradas imprescindibles.

Día 3. La maternidad de Elna – La bahía de Paulilles

Para el tercer día dejamos una visita que hacía tiempo teníamos en nuestra lista y, además, descubrimos un rincón inesperado.

La maternidad de Elna fue un lugar que se convirtió en un oasis para las mujeres embarazadas que se hacinaban en el campo de Argelès-sur-mer después que acabara la Guerra Civil Española. En ella nacieron más de 500 niños y niñas en un ambiente saludable que se creo a instancias de la enfermera suiza Elisabeth Eidenbenz y de la Cruz Roja. La maternidad se musealizó para mantener vivo el recuerdo de lo que allí ocurrió y se trata de una visita muy emotiva y recomendable incluso para hacer con niños.

En el siguiente artículo una crónica sobre nuestra visita: Visita a la maternidad de Elna.

En la bahía de Paulilles se localizó una fábrica de dinamita de Alfred Nobel. Hoy día se pueden visitar los restos de los edificios que formaron esta fábrica.

En lo que fue la casa del director una exposición explica la vida en la fábrica desde sus inicios hasta el cierre. Durante el trayecto que separa este edificio hasta la playa, espacio natural recuperado, se pueden ver aún vestigios y objetos que formaron parte del lugar. Una interesante visita en un bonito enclave natural que no teníamos ni idea de que existía.

Si tu también quieres descubrir este lugar, en el siguiente artículo tenéis más pistas: La bahía de Paulilles.

Una escapada de tres días muy tranquila, con visitas aptas para niños que ofrece cultura, historia y naturaleza. Os animamos a que conozcáis estos lugares y que lo hagáis acompañados de vuestros pequeños, algo de culturilla siempre les queda.

Nos escapamos a los Pirineos Orientales en enero de 2019.