Siempre me ha dado bastante pereza ponerme con un clásico, pero después de que diversas personas me lo recomendaran decidí darle una oportunidad a Orgullo y prejuicio de Jane Austen y la verdad es que no puedo hacer otra cosa que agradecer a aquellos que me empujaron a esta lectura. Decir que me gustó es poco.
El relato gira alrededor del matrimonio Bennet y sus cinco hijas casaderas. Los Bennet son el señor Bennet, un hombre agradable y excéntrico, la señora Bennet, el principal objetivo de la cual es casar bien a sus hijas, Jane, la hija mayor, de impecables maneras y muy tímida, Elizabeth, una joven inteligente y decidida, Kitty y Lidya, totalmente locas e incontrolables y Mary la más seria e insignificante. En medio del camino de las chicas Bennet irrumpen el señor Darcy y el señor Bingley y empiezan entonces a desarrollarse un conjunto de situaciones donde el orgullo de unos y los prejuicios de otros originan un montón de malentendidos que hace que las relaciones entre ellos se líen. A medida que avanza el relato, los acontecimientos irán dejando al descubierto el verdadero carácter y los verdaderos sentimientos de los personajes; es un libro sobre las segundas oportunidades.
Al principio la lectura puede resultar un poco densa, la redacción de la época, implica la utilización de frases largas y vocabulario un poco pomposo, pero una vez que se coge el ritmo de la historia, este no decae en ningún momento. Es un libro muy descriptivo por lo que respecta a las costumbres de la época, de como funcionaba la sociedad y de la importancia de las apariencias y las formas. Es una novela muy bien ambientada en la Inglaterra del siglo XIX y nos dibuja perfectamente lugares y espacios que se convierten en un buen complemento a la hora de situar a los protagonistas en su estatus social. Es una gran historia de amor en la que es importante resaltar la capacidad de la autora a la hora de describir la evolución de los sentimientos de los personajes protagonistas.

La escena en que el señor Darcy desnuda por primera vez sus sentimientos es de un ritmo trepidante. Y verlo salir de la bruma, al final de la película, avanzando hacia Elizabeth a la vez que se acerca la escena más resolutiva, uff, es emocionante.

La escena del lago y el encuentro entre Lizzi y el Sr. Darcy en Pemberley creo que se pueden considerar las escenas más emocionantes, pero en cambio, la escena donde se declaran su amor y se prometen me pareció, a pesar de la fuerza de los diálogos, un poco fría, en este último caso creo que los sentimientos son más evidentes en la versión de 2005.
El personaje de Mr. Darcy ha seducido a millones de lectoras desde que hace 200 años se publico esta novela, si os interesa su figura este es un interesante artículo que la analiza y desmitifica.
Orgullo y prejuicio no es solo una historia de amor, es una obra imprescindible y os la recomiendo, tal y como diría el Sr. Darcy, «ardientemente».
Este artículo es una traducción de otro de mi autoría y publicado en el Bibarnabloc en el 2012.
Yo me lo leí en la adolescencia y tengo que decir que en ese momento me encantó. Últimamente me persigue porque en algunos medios y programas que tratan sobre libros han hablado sobre él, creo que tendré que volver a descubrirlo.
Es un libro atemporal. Pero creo que quizá tengas razón, depende cuando lo leas la sensación puede ser diferente.
Una de les novel·les que tinc pendent de llegir