VIAJAR

ANNA, el pueblo de las fuentes, los gorgos y las cascadas.

Es una pena que cuando hablamos de Comunidad Valenciana a casi todos nos venga a la mente su litoral. Particularmente el turismo que se da en el levante valenciano y el ambiente que se vende no es el que me atrae, por eso no ha sido hasta hace poco y después de recorrer buena parte de la geografía peninsular, que no he puesto mi foco en esta zona.

Voy anotando zonas que escapan al circuito turístico más clásico y aprovecho mis veranos en el sur para ir conociendo el este ya que me pilla de camino al volver a casa.

Puse a Anna en mi lista cuando vi un minireportaje de esos que hacen en los programas de tarde donde se dedican a promocionar costumbres, cultura y lugares, además hace poco descubrí un reportaje en una revista de viajes sobre el Valle de Ayora y la Canal de Navarrés y decidí organizar tres noches en uno de los pueblos de la Canal de Navarrés muy cercano a Anna.

Anna es uno de los pueblos más conocidos de la zona y bien merece organizarse un día para recorrer todos sus rincones. Anna se encuentra a unos 70 km. de Valencia capital, viven poco más de 2500 personas y esconde algunos lugares interesantes.

El agua es uno de los protagonistas de este pueblo y organicé la visita teniendo esto muy en cuenta.

¿Empezamos la visita? Allá vamos.

Después de estacionar el vehículo nos dirigimos a la plaza de la Ermita donde empezamos nuestro recorrido, data del siglo XVIII y no es especialmente atractiva pero nos sirve como punto de partida. Seguimos calle abajo hasta llegar a la plaza Franciso Aleix en cuyo centro se haya el surtidor, una fuente de estilo barroco y revestida de azulejos, busca la cabeza que sobresale de entre la vegetación en el centro de la fuente, da un poquito de miedito.

Desde esta plaza cogemos el camino de la izquierda, el camino de las fuentes, para acercarnos al gorgo catalán, este gorgo está habilitado para el baño y si brota bien de agua hace una cascadita encantadora, nosotros hicimos la visita a finales de agosto y el agua era algo escasa.

Volvemos por el mismo camino y al llegar a la plaza Francisco Aleix, cogemos a la izquierda la calle San Roque y a continuación la Plaza de la Constitución, seguimos recto hasta llegar a la calle San Cristóbal en cuyo final y justo cuando hace esquina con la Plaza Alameda nos encontramos con el Palacio de los Condes de Cervellón cuya visita es imprescindible y justifica por si sola ir a Anna.

Si os interesa este palacio en el siguiente artículo tenéis todos los detalles: El palacio de los condes de Cervellón.

Tanto si llevas planificada la visita al palacio como si la programas para otro día una vez finalizada seguramente tus pasos te llevarán hasta la plaza de la Alameda, uno de los rincones más fotogénicos de la ciudad, allí se encuentran los lavaderos donde llega el agua que se precipita a modo de cascada, lástima que durante nuestra visita se estaban llevando a cabo trabajos de mantenimiento y la encontramos totalmente vacía así como toda la acequia que discurre por la calle del Pantano que recorremos hasta el final donde empieza la ruta de las cascadas.

Hemos publicado un artículo dedicado a esta ruta que, es muy recomendable aunque no apta para todos ya que, a tramos, es algo abrupta: La ruta de las tres cascadas.

Si por la razón que sea decides no hacer la ruta puedes ir hasta el Gorgo Gaspar retroceder y ir directamente al Gorgo de la Escalera, un lugar encantador, donde, si el tiempo acompaña no te resistirás a darte un baño después de pagar el acceso ya que en temporada se ha de hacer. Si haces la ruta te ahorraras pagar la tasa.

Y por último no puedes dejar Anna sin acercarte a la albufera y al lago. Seguramente si te has informado sobre el municipio este sea el lugar que veas más promocionado en todas partes, en cambio para mi fue una pequeña decepción.

La albufera y el lago de Anna es un lugar de recreo habilitado para poder pasar el dia. Puedes ir y hacer picnic o comer en alguno de los restaurantes que allí vas a encontrar. Además, por un lado vas a encontrar un lago rodeado de vegetación donde relajarte o dar un pequeño paseo en barca, y por otro lado una especie de piscina un poco kitsch con una megacascada desde donde brota el agua con una fuerza considerable y que parece que quiera emular a alguno de esos rincones paradisíacos que salen en las revistas. No te engañes, si hace calor no te vas a resistir a darte el baño pero tu decepción será mayúscula cuando te des cuenta que, una vez acabe el horario de visitas, cierran el grifo y se acabó la cascada.

La cascada cuando el grifo está abierto.

Dónde comer:

Los dos días que estuvimos por la zona comimos en el restaurante-bar Elida.

Tiene un menú de mediodía casero y con una muy buena relación calidad precio. El local se llenó los dos días de gente local y también de foráneos.

Las raciones son muy correctas y el servicio rápido y amable.

Los niños pudieron hacer medio menú.

Cómo ves el interior de Valencia también tiene lugares interesantes para los que huyen de las grandes aglomeraciones que se dan en la costa y donde además también vas a poder refrescarte.

No es mucha la información que se encuentra en las redes sobre esta zona pero si quieres descubrir otros lugares, cascadas y gorgos, nosotros no los vimos todos, puedes ampliar información en alguno de los siguientes artículos:

Anna (Valencia) publicado en Cuentatuviaje.net

Anna en la web de turismo de la zona.

Estuvimos por la zona en agosto de 2019.

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