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EL CASTILLO DE CRAIGMILLAR (Craigmillar Castle) – Edimburgo

Que Escocia es un país ideal para los amantes de los castillos es una verdad como… un castillo.  Como también es otra gran verdad que no es necesario alejarse mucho de Edimburgo para encontrar fortalezas impresionantes.

Y es que a tan solo 5 km del centro de la ciudad y después de un tranquilo trayecto en autobús urbano por los barrios periféricos, podemos acercarnos hasta el castillo de Craigmillar, uno de los castillos medievales mejor conservados de Escocia, escenario de la serie Outlander y la película El rey proscrito y muy poco visitado.


Cómo llegar:

Desde el centro se puede llegar en autobús con las líneas 24, 30 o 33. Nosotros fuimos con la línea 30 que nos dejó en Peffermull Rd. y desde allí a pie fueron unos 10-15 minutos. Para no pasarnos de parada preguntamos al conductor pero os podéis ubicar fácilmente con el Google Maps.


El castillo se sitúa en el centro del parque del mismo nombre, dominando la parte más elevada. La entrada la podéis comprar en el pequeño centro de visitantes que se encuentra a pocos metros del acceso principal. Si tenéis la Explorer Pass también debéis pasar por el centro de visitantes para que validen la entrada.

El castillo fue construido por la familia Preston, allá por el siglo XIV y su nombre proviene del gaélico craig (peñasco) maol (descubierto) y ard (alto).

Después de atravesar el primer acceso os vais a encontrar con un enorme patio exterior y desde aquí se accede al patio interno. Nos dan la bienvenida dos enormes tejos, no se sabe desde cuando están allí ya que, cuando se registraron por primera vez a finales del siglo XIX sus dimensiones ya eran considerables.

Antes de acceder al cuerpo principal del castillo, la Torre de Vigilancia, exploramos las estancias que hay en la parte derecha, una parte que se construyó a mediados del siglo XVII y donde también se ubicó un gran salón. Estas estancias, a las que se les denomina ala Gilmour, fueron remodeladas por los Gilmour una familia de escritores y abogados que compraron la propiedad a los Preston.

Esta zona es a cielo abierto, es decir, está en ruinas y por tanto las estancias superiores no existen.

En el ala contraria hay otras estancias añadidas en el siglo XVI, en su piso inferior hay una habitación donde encontrareis una zona con juegos inspirados en la edad media y dirigios a los más pequeños, además de un pequeño espacio con material para hacer unas manualidades muy sencillas inspiradas en la vida de un castillo y que seguro son un valor añadido para aquellos que visitan el castillo con niños. Esta zona está algo más conservada y a las estancias superiores se accede desde el cuerpo principal del castillo.

De vuelta al patio interior podréis acceder al cuerpo principal del castillo por una puerta que encontramos a la derecha del patio y a partir de aquí os podréis perder por infinidad de estancias a las que se acceden por escaleras de caracol que nos llevan desde las profundidades del castillo hasta el camino de ronda desde donde tenemos una impresionantes vistas de la ciudad, si la visibilidad es buena, y del parque que rodea el castillo.

El castillo tiene tantas estancias, recovecos y habitáculos que será fácil que os saltéis alguno, además el material que os proporcionan a la entrada para hacer la visita es muy básico, os pone en contexto pero no es una guía exhaustiva así que, si queréis hacer una visita completa sin dejaros ningún rincón por explorar tendréis que ir algo atentos y hacer una visita con un poco de orden.

Y llegaréis a las terrazas superiores y seréis conscientes de la grandeza de este castillo y de los jardines que lo rodeaban donde se ubicaba un enorme estanque, ahora seco, que en forma de P recuerda que familia fue la propietaria del castillo.

También junto al castillo existen los restos de lo que fue la capilla. Es el lugar donde reposan los restos de la familia propietaria, no se puede acceder, es una parte privada que no se visita pero se puede admirar desde fuera.

Y como ya os he mencionado, si por si solo no mereciera la pena, el castillo de Craigmillar ha sido la prisión de Adsmuir en Outlander y el hogar de los Bruce en la película de El rey proscrito, así que tiene el valor añadido de disfrutarlo en la pequeña pantalla.

¿Qué te parece? ¿Te animas a añadir este castillo entre los lugares a visitar en tu viaje a Edimburgo? Yo no tendría dudas. Vale mucho la pena.

Y para finalizar, como siempre, os comparto algunos artículos que me inspiraron para planificar mi visita al castillo de Craigmillar:

El castillo de Craigmillar, el castillo olvidado de Edimburgo, publicado en Más Edimburgo.

Visita al castillo de Craigmillar, la fortaleza desconocida de Edimburgo, publicado en Mad About Travel.

Nuestra visita a este castillo fue en agosto de 2019.

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