Cercana a O Grove y la conocida playa de A Lanzada, San Vicente do Mar es una localidad situada en la peninsula de O Grove, una de las zonas más turísticas de las Rias Baixas, en la província de Pontevedra.

Es una zona bastante concurrida en verano así que es probable que sea complicado aparcar cerca del mar, no tendréis problemas si os adentráis un poco hacía el interior.

La ruta propuesta es un paseo que transcurre entre la playa de Pedras Negras y la de Con Negro, en total más o menos una hora de paseo tranquilo, solo ida, por este tramo de la costa gallega de inigualable belleza.

Empezamos la ruta en el monumento a la mujer gallega y sus hijos que se ubica justo delante del restaurante Arrecife del Náutico y vamos en dirección oeste bordeando la costa por unas pasarelas de madera.

Monumento a la mujer gallega y sus hijos.

La primera playa con la que nos encontramos es Pedras Negras, en seguida se hace evidente el porque del nombre de esta playa ya que unos enormes bloques de granito grisáceos hacen contraste con el blanco de la arena y el agua azul y cristalina, la verdad es que el paisaje nos podría transportar fácilmente al Caribe, lástima que el día este algo tapado y la intensidad de los colores esté algo apagada.

Pedras negras.

Como el día no acompaña las playas están semi desiertas pero eso no resta ni un ápice de atractivo al paseo, es más, se agradece poder admirar el paisaje en todo su esplendor, un paisaje variable según el momento del día gracias a las mareas.

Las vistas tampoco son para despreciarlas, la isla de Ons decora el horizonte.

Después de la playa de Pedras Negras la pasarela continua y serpentea entre las enormes rocas, algunas con formas imposibles, que sirven de refugio a multitud de aves, atravesamos también la playa de Abelleira y seguimos caminando hasta llegar a playa Canelas algo más extensa y con aspecto más salvaje en forma de medialuna, la pasarela de madera termina un poco más adelante de esta playa después de 30 minutos de paseo para dar paso a un sendero que transcurre primero paralelo al mar y después justo al lado del perímetro de una zona de entrenamiento militar.

Playa Canelas.

La Batería Militar de Adiestramiento de Puerto Cuazos en estado de semi abandono, solo se utiliza puntualmente, fue una batería de defensa que ha perdido todo su sentido, tiene una situación privilegiada, en una atalaya con vista a las Islas Atlánticas, parece que algún efectivo hay allí destacado porque vimos movimiento pero la actividad es casi nula. De todos modos los cañones, baterías y trincheras que aún quedan en la zona llaman la atención y da al lugar un aspecto peculiar, curioso e incluso romántico.

Más adelante una vez dejada atrás esta zona militar caminamos por el sendero siguiendo las señales de sendero de pequeño recorrido. El terreno es llano y esta cubierto de un manto verde con flores lilas y amarillas que contrasta con el azul del cielo y el mar.

El sendero nos lleva unos 30 minutos más hasta llegar a la playa de Con Negro.

A la playa de Con Negro se puede llegar también en coche, tiene un espacio bastante grande para aparcar. La playa en forma de media luna tiene un aspecto natural y salvaje, es abierta, rodeada de naturaleza e ideal para los que buscan tranquilidad.

Desde este punto la vuelta la hacemos por el mismo camino.

Donde comer:

Comemos en el restaurante El Arrecife del Náutico, justo en el mismo punto donde hemos empezado la ruta. Es un restaurante de aspecto agradable, en forma redondeada, lleno de cristaleras y con terraza exterior.

Tienen una carta cuidada de precios moderados. Abundan los productos de mar típicos de la zona. Nos decidimos por un arroz con vieiras y por unas verduras en tempura que tomamos mientras esperamos el arroz. Comemos muy bien.

Lo que no nos pareció tan bien fue el servicio. El restaurante no estaba precisamente lleno, había gente en la terraza pero muy poca en el interior. Una mesa que llego después de nosotros se fue sin consumir, fueron bastante lentos. Puede que no tuvieran el día pero la verdad es que tuve la sensación que era uno de esos locales que prestaba más atención a los clientes habituales o conocidos descuidando a los forasteros.

A pesar de ello si nos ceñimos a criterios puramente gastronómicos la elección fue acertada.

Si os interesa el tema de la Batería Militar podéis consultar este artículo que se publico en El Faro de Vigo.

Ya sabéis que en Galicia nunca hay garantía de buen tiempo, así que is estáis por la zona y cogéis alguno de esos días típicamente gallegos, nada de desanimarse porque hay muchas opciones, una de ellas rutas a pie como la que os proponemos.

Realizamos esta ruta en agosto de 2018.