COMER Y DORMIR

EL FURACU – Barcelona

He estado un par de veces en Asturias y he transitado por ella unas cuantas más, pero hace tanto tiempo que me parecería un poco deshonesto escribir algún articulo con los resquicios de aquellas visitas algo lejanas en el tiempo. Hasta que vuelva, que lo haré, la primera entrada que voy a escribir relacionada con Asturias es esta, en la que os voy a hablar de El Furacu, un restaurante de comida asturiana que podéis visitar en el Eixample barcelonés.

Asturias puede que sea, según mi opinión personal, una de las zonas de España donde mejor se come, con cantidades generosas y a un precio más que asumible. Aunque, y también según mi opinión personal, se trata de una comida contundente y puede que no apta para todos los estómagos, almenos en grandes cantidades.

A pesar de ello hay platos típicos como el chorizo a la sidra, las patatas al cabrales, el pastel de cabracho, la fabada, las fabes con almejas o el cachopo que son de degustación obligada y que con casi toda seguridad vais a encontrar en cualquier menú de cualquier local que de comidas en Asturias, más si cabe en zonas turísticas.

Y estos platos también están presentes en la carta del restaurante El Furacu.

Este restaurante es un local de dimensiones moderadas, mejor acudir con reserva previa, y horario no muy amplio. Consta de dos plantas, la segunda de ellas, donde también se ubican los servicios, algo más pequeña, a la planta baja se le puede sumar un pequeño espacio con un par de mesas a la entrada junto a la barra.

Las dimensiones impiden hacer grandes malabarismos y los grupos puede que tengan alguna dificultad a la hora de poder ubicarse, a pesar de ello nosotros fuimos 10 y estuvimos relativamente cómodos.

El servicio fue bastante rápido, eficiente, correcto y simpático.

La carta no es muy extensa ni falta que hace porque en ella puedes encontrar los platos más representativos de la gastronomía asturiana. Los niños muy tiquismiquis puede que tengan alguna dificultad en encontrar algún plato básico, y cuando digo básico quiero decir que no hay pollo empanado con patatas fritas, pero por lo demás, a la que sean algo atrevidos, comerán sin problemas. Nosotros esta vez fuimos con nuestra pequeña que comió revoltillo de espárragos, chorizos a la sidra y pastel de cabracho. La mayor menos mal que no vino, porque no hubiera encontrado nada.

Al ser un grupo grande utilizamos la fórmula de primeros y entrantes a compartir. Después cada uno se tomó un segundo.

De primero probamos el chorizo a la sidra, el revuelto de morcilla, el pastel de cabracho y un bacalao rebozado que estaba buenísimo, con el rebozado justo y el cocinado en su punto.

Y de segundo llegó a la mesa lo más típico la fabada, el revuelto de espárragos, los callos, el cachopo y las fabes con almejas que me parecieron… casi me acabe yo sola toda la pota y eso que era considerable para una sola persona.

Puede que no sea una experta gastrónoma, pero me parecieron buenísimas.

Los postes no destacaron demasiado.

Todo ello lo bañamos con no se cuantas botellas de sidra, que volaban una detrás de otra hasta perder la cuenta y que escanciamos con un aparatejo la mar de curioso al que pocos en la mesa se resistieron. Yo preferí la cerveza sin alcohol, me gusta la sidra pero con dos culines tengo bastante.

Puede que fuera la sidra la culpable de que la cuenta subiera algo más de la cuenta pero no se trata de un restaurante económico almenos en lo que se refiere a la carta y en fin de semana. No estoy muy segura de si entre semana se puede comer de menú.

Aunque lo mejor es hacerlo en Asturias, comer algo de gastronomía típica en la Ciudad Condal también es posible. ¿Te animas? ¿Nos lo cuentas?

En tripadvisor hay opiniones para todos los gustos.

Visitamos este restaurante en febrero de 2020

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