Si de algo puede presumir la capital portuguesa es de disponer de una amplia red de miradores desde los que poder obtener mil perspectivas de la ciudad.

La ruta que os propongo y que os va a llevar por los populares barrios lisboetas de Alfama y Moraira empieza en la , o catedral del Lisboa y acaba en el mirador da Senhora do Monte.

La Sé, es sin duda una de los edificios más icónicos de la ciudad. Su silueta domina las vistas si se admira desde el Barrio Alto y sobresale entre los tejados de Baixa. Se empezó a construir a principios del siglo XII después de que el primer rey de Portugal se hiciera con la ciudad, la leyenda dice que se alza sobre una mezquita, lugar de culto de los árabes, antiguos amos de la ciudad. De estilo románico, su consistente estructura ha sido capaz de soportar un par de intensos terremotos y ha sufrido algunas restauraciones.

Cazar la famosa foto del tranvía pasando por delante de la fachada de la catedral requiere de una buena dosis de paciencia, ya que además de los transeúntes en los aledaños del templo hay todo tipo de vehículos aparcados, aún así lo intentamos.

Dejamos atrás la Sé y emprendemos la subida hacia la Alfama por la rua Augusto Rosa, en pocos minutos llegaremos al mirador de Santa Luzia desde donde vamos a obtener una de las vistas más características del barrio de Alfama con la iglesia de Santo Estevao en primer plano y el Tajo al fondo. El mirador de Santa Luzia es de los más populares entre los turistas, y se alza en el extremo de un pequeño parque, junto a la iglesia de Santa Luzia. Es una especie de porche con columnas decoradas con azulejos desconchados y rodeado de plantas, la verdad es que es un lugar encantador, lo malo es que, o se madruga o suele estar atestado de gente y cuesta un mundo encontrar hueco para hacer la foto.

A pesar de ser el más conocido y concurrido no es, a mi parecer, el que ofrece mejores vistas.

Si seguimos subiendo por la misma calle por la que veníamos a pocos metros nos encontramos con el mirador das Portas Do Sol, la vista desde aquí se amplia hacia la zona de la iglesia de Graça y el mirador de la virgen do Monte. Este mirador se sitúa en un extremo del Largo Portas do Sol y es más extenso que el Mirador de Santa Luzia, este mirador ofrece sin duda una de las mejores vistas de la Alfama y de Lisboa.

La calle-plaza-mirador donde se sitúa este mirador me pareció un rincón encantador y es una buena zona para hacer un alto en el camino.

A partir de aquí nos adentramos en la Alfama por la calle Beco do Maldonado y vagamos al azar por el barrio más popular y genuino de Lisboa hasta alcanzar el Castelo de San Jorge.

Nuestra intención era admirar también las vistas que se obtienen desde este mirador pero, oh sorpresa, resulta que ahora se paga no solo para entrar al castillo sino también para entrar al recinto exterior así que como no teníamos intención de visitarlo nos dimos la vuelta y seguimos paseando por la Alfama sin rumbo y disfrutando de sus serpenteantes y a veces laberínticas calles hasta alcanzar la calçada da Graça que seguimos hasta el final, para llegar a la iglesia y convento da Graça donde también se pueden obtener una vistas espectaculares del atardecer, esta vez con la Baixa y el Barrio Alto en el horizonte y al fondo el puente de 25 de abril.

Este mirador es de los preferidos por los jóvenes lisboetas, de hecho había bastante gente y la terraza que se situa en la esplanada estaba bastante llena.

La ruta que seguimos desde el mirador de Graça para llegar al mirador da Nossa Senhora do Monte (foto destacada) pasa por Largo da Graça, Rua Damasceno Monteiro y calçada do Monte. Aunque la vista que se obtiene desde este mirador no es la típica que todos tenemos en la retina merece mucho la pena subir hasta el ya que conseguiremos tener una estampa menos conocida pero igualmente bella con el castillo de San Jorge a la izquierda, Moraira a nuestros pies y el Barrio Alto y el Tajo en el horizonte.

Es una de las vistas más impresionantes ya que se asienta en uno de los puntos más altos de la ciudad junto a los restos de una antigua ermita.

La caminata merece la pena, la recompensa: cuatro perspectivas diferentes de una misma ciudad, bonita la mires desde donde la mires.

Y aún podríamos haber seguido explorando miradores pero el sol estaba a punto de ponerse y la luz empezaba a escasear.

Emprendemos en descenso atravesando el Jardim da Cerca da Graça y callejeando por las calles del popular barrio de Moraira hasta llegar a la plaza Martín Moniz donde finaliza nuestra ruta por Alfama y Moraira a través de sus miradores.

Os adjunto algunos de artículos donde vais a encontrar información sobre otros miradores de Lisboa:

Miradores de Lisboa publicado en Guía nómada de Lisboa, esta web me fue muy útil para la preparación del viaje.

Los mejores miradores de Lisboa publicado en Viajarporlibre.com

Miradores de Lisboa, una ventana abierta a la ciudad y al Tajo publicado en Viaje con Pablo.

La ruta nos llevó toda la tarde y la hicimos muy relajados y con dos niñas de 12 y 9 años.

En el siguiente mapa podéis ver señalizados todos los lugares a los que hago referencia en este artículo.

¿Qué miradores de Lisboa habéis visitado? ¿Cual de ellos os ha parecido más espectacular?

Hicimos esta ruta durante nuestra visita a Lisboa en marzo de 2019.