Me encanta visitar lugares que respiran historia y me encanta visitar lugares que respiran arte así que si hay un lugar en el que el arte y la historia se mezclan pues la motivación es doble.

Pero claro, tengo dos niñas, con una edad a la que ni la historia ni el arte les parece todavía interesante así que he buscar propuestas adaptadas para ellas y que a la vez sean también atrayentes para nosotros. Y, a veces, encuentro alguna cosa, no vayáis a creer que nos lo ponen fácil, en ocasiones hay que navegar por las entrañas de la red para encontrar algo interesante o estar suscrito a un sin fin de páginas que recopilan actividades para familias, aun así encontrar algo que se salga un poco de lo más clásico no resulta nada fácil. ¿Recordáis cuando visitamos el refugio 307 nosotros solos? Una actividad muy interesante pero con muy poca difusión.

Bueno pues como me paso la vida navegando de allá para acá a ver si encuentro cosas a veces obtengo frutos y así fue como descubrí que el Palau Güell tiene una visita teatralizada para famílias una vez al mes y a un precio más de competitivo. Y no lo pensé, busqué fecha y reservé día para conocer una de las muchas obras de Gaudí que hay en Barcelona.

La «sociedad» Güell-Gaudí nos ha regalado edificios y lugares tan impresionantes como la cripta Güell, las bodegas Güell, los pabellones Güell, el Palau Güell y el archiconocido parque Güell. Eusebi Güell fue un gran mecenas para Antoni Gaudí y este último puso, gracias a su arte, a Barcelona en el mapa mundial.

Uno de los edificios producto de esta asociación es el Palau Güell. Fue el primer gran encargo que Gaudí recibió de Güell y se construyó entre 1886 y 1890. Se trata de un edificio modernista de uso residencial que fue hogar de los Güell hasta poco antes de la muerte de Eusebi Güell. Después fue heredado por sus hijas que a mediados del siglo pasado lo cedieron a la Diputación de Barcelona a cambio de una pensión vitalicia y con la condición de que no fuese alterado y se destinase a actividades culturales. El edificio fue declarado patrimonio mundial por la UNESCO en 1984.

El edificio, como casi toda la obra de Gaudí, es impresionante, sus siete plantas no dejan indiferente a nadie y conocerlo a través de una visita teatralizada es un valor añadido.

La visita empieza en la planta baja, junto a una maqueta del edificio (foto destacada) donde los actores que interpretan al matrimonio Güell y al arquitecto Gaudí nos ponen en antecedentes. Las primeras estancias que se visitan son los establos/caballerizas, en el sótano del edificio, al que se accede por una rampa desde la planta baja.

El palacio tiene dos impresionantes puertas de acceso por las que entraban los carruajes que se adentraban en el edificio y bajaban a los establos no sin que antes los ocupantes accedieran directamente a la escalinata de acceso al palacio y situada en su interior. De esta forma los habitantes de la casa entraban en el palacio sin necesidad de ser vistos por los transeúntes.

Los actores amenizan las explicaciones implicando a los niños que asisten a la visita, les interrogan sobre Gaudí o les interpelan a que participen creando diálogo, utilizan un lenguaje sencillo y explican los conceptos más técnicos para que los más pequeños entiendan la complejidad y el porqué de las diferentes técnicas utilizadas. Como es normal no todos los niños se implican de la misma manera pero para ellos resulta muy gratificante darse cuenta que saben mucho más de lo que se piensan sobre la obra de Gaudí.

Después de visitar las caballerizas subimos de nuevo a la planta baja y accedemos por la escalinata a la planta entresuelo. La primera estancia que se visita es un vestíbulo con grandes techos decorados que servía de sala de fiestas a la vez que de capilla ya que una de las paredes de la sala se abre para descubrir un impresionante altar, al que no le falta detalle, incluso dispone de un órgano. La estancia es luminosa a pesar de los colores oscuros que se utilizan en la decoración.

 

A continuación se accede a la planta noble donde están las estancias más privadas. Se puede visitar el comedor, algunas salas de estar o de visitas y una terraza de mediodía. Se hace especial mención a la decoración en madera que es impresionante, también al sistema de iluminación (los niños participan activamente en las demostraciones) que utilizaban las ventanas, a las estancias semisecretas que se utilizaban para ver sin ser vistos, el conjunto es impresionante. Gaudí introdujo soluciones muy imaginativas, jugó con el espacio y la luz y utilizó detalles ornamentales donde usó materiales como el vidrio, la piedra, el hierro y la madera.

Si seguimos subiendo encontraremo la planta donde se ubican los dormitorios.

Ya en desván descubriréis una espacio-exposición donde se habla de la vida de este conocido industrial catalán y también de su relación con Gaudí.

Y para finalizar, y si tenéis suerte, podéis acceder a la terraza, y con esto quiero decir que si el día es lluvioso, la terraza se cierra por precaución para evitar accidentes.

Si conoceis la obra de Gaudí ya sabreis que sus terrazas son famosas y que hacía virguerías con las chimeneas, la terrada de la Casa Batlló es imperdible emulando a un dragón y la de la casa Milá no se queda atrás, pues en este palacio tres cuartos de lo mismo, las chimeneas son al más puro estilo gaudiniano y son un colofón de 10 para esta visita. Las vistas desde aquí también son un valor añadido.

Para finalizar la actividad se hace una foto de grupo, si es que habéis autorizado la cesión de imágenes claro, luego os enviaran la foto por correo electrónico.

El balance final de la actividad es positivo, a pesar de que mis niñas no siempre se implican o prestan toda la atención que yo desearía, no tengo ninguna duda que poco a poco este tipo de visitas les hace ganar bagaje cultural que creo es muy importante.

Os adjunto algunos enlaces que os pueden servir de ayuda o aportar información extra:

Web del Palau Güell y información sobre sus actividades con niños.

Artículo en el blog Equipatge de mà.

El Palau Güell en el Portal Gaudí.

Realizamos esta actividad en noviembre de 2018

Desde aquí os animamos a conocer uno de los edificios menos conocidos de Gaudí y a que compartáis con nosotros vuestra experiencia.