Hoy vamos a describir una pequeña ruta muy cerca de la población coruñesa de Noia que ofrece varios atractivos interesantes y que nos había pasado desapercibida hasta ahora.

La ruta resigue diferentes espacios relacionados con la pesca de la lamprea que se extraía por medio de unos artilugios llamados rodeiros y que después se vendía en el mercado de Noia y se transportaba también a otras partes del país. A mediados del siglo XX del siglo pasado se construyó un embalse y la cantidad de peces disminuyó, por esta causa la pesca de la lamprea esta controlada desde 1990.

Esta ruta está señalizada así que no hay problema, además vais a encontrar, antes de empezar, diferentes paneles informativos que la describen. Nosotros hicimos la más corta, la ruta azul, ya que fuimos a pasar la tarde y, raramente, hacía una calor y una humedad terrible que nos impidieron continuar río arriba, pero como paseo es muy agradable.

La ruta empieza justo al lado de la Central Hidroeléctrica Tambre I que por si sola ya merece la pena. Denominada la catedral industrial gallega fue diseñada por Antonio Palacios en el 1925 y acogía las turbinas de la central.

Pasada el edificio de la central hay algunas construcciones, un área de pícnic al lado del río y el puente colgante que atraviesa el río y que marca el inicio de la ruta.

El camino sigue por una pista de tierra muy clara, a los pocos minutos os encontráis una construcción que antaño fue un lugar donde se controlaba el pago de impuestos de los pescadores y los agricultores de la zona, esta construcción se denomina La casa dos frades, sus actuales propietarios tienen el proyecto de crear aquí un centro de interpretación sobre la lamprea.

Si caminamos un poco más y vais atentos encontrareis el único rodeiro rehabilitado que vais a ver durante la ruta. El rodeiro era un sistema de pesca que constaba de una parte fija natural de piedra y dos partes de madera, una fija y una móvil y se preparaban para que funcionases durante la noche, el momento de más actividad de la lamprea, a parte de este rodeiro existen otros que se utilizan para la investigación, pero los animales que se capturan se devuelven vivos al río ya que no está permitida la pesca.

Un poco más adelante existe otra construcción que era empleada como refugio de pescadores, en el momento de nuestra ruta estaba cerrada aunque hemos podido leer que en ella se localiza un espacio con paneles informativos.

A partir de aquí el sendero se hace más estrecho, lo seguimos hasta unas pasarelas de madera al lado del río que ofrecen una bonito paisaje fluvial. Hasta aquí hemos tardado unos 30 minutos lo que se traduce en que como mucho debe haber 2 km. desde el inicio de la ruta.

El paseo sigue hasta el municipio de Brion, unos 5 km. más arriba, llegar hasta ahí supondría tener que volver, en total más de 10 km. pero ni tenemos tiempo ni el tiempo acompaña pero la ruta tiene pintaza, así que la archivamos para la próxima vez.

De vuelta no dejéis de parar en el Hotel de Naturaleza La Pesqueria del Tambre, un establecimiento ubicado en las construcciones que antaño utilizaron los trabajadores de la central, su terraza con vistas al río invitan a tomar algo fresquito.

Esperamos haberos seducido con este artículo y os animéis a explorar este bello rincón algo escondido muy cerca de la costa coruñesa. Nos encantará saber que tal ha ido vuestra experiencia.

Os adjuntamos el enlace al documento que nos descubrió esta ruta y que hemos utilizado para documentarnos, además encontraréis también otras rutas: Ruta de la lamprea.

También podéis consultar el artículo que publicaron en el blog Deambulando con Artabria con una descripción más completa de esta ruta: Senderismo en el rio Tambre.

Realizamos esta ruta en agosto de 2018.