Edimburgo es, además de mágica, una ciudad desde la cual se pueden hacer muchas visitas y excursiones en transporte público. En trayectos de menos de una hora podemos ir a Glasgow, Stirling, Linlithgow, Cramond, el castillo de Craigmillar y muchos más lugares.

Después de leer algunos artículos en blogs sobre Escocia apuntamos una de estas excursiones en nuestro planning, y decidimos pasar una mañana descubriendo la isla de Cramond.

Lo primero que hay que mirar antes de ir a la isla de Cramond es la tabla de mareas. La isla de Cramond es una isla a la que solo se puede acceder con marea baja ya que con marea alta el acceso queda inundado, así que es imprescindible hacer esta travesía cuando la marea esta baja y estar muy atentos para no quedarse atrapados.

Se puede consultar el estado de las mareas en la siguiente web, además justo antes de empezar el paseo también se puede consultar una panel de mareas con toda la información necesaria para confirmar si es o no un buen momento para acercarse hasta la isla.

Llegamos a Cramond desde Edimburgo en autobús y desde la parada caminamos por Cramond Glebe Road dirección hacia la playa. Antes de llegar nos topamos con Cramond Kirk, entramos al recinto a echar un vistazo a esta iglesia que lleva en la zona más de 700 años, pero decidimos no hacerlo porque desde fuera oímos que había servicio religioso, es una capilla pequeña pero con bastante historia y unas vidrieras interesantes. Al decidir no entrar dimos un pequeño paseo por los exteriores.

Desde Cramond Kirk seguimos bajando hasta llegar al mar y nos encontramos de frente la isla de Cramond a la que se llega a través de una pasarela (imagen destacada), el trayecto nos lleva unos 20 minutos a paso tranquilo.

La pasarela discurre paralela a los restos de unos pilares que se construyeron como defensa en tiempos de guerra.

Las vistas son preciosas y extensas, la gente pasea tanto por la pasarela como por la playa ya que en marea baja el mar se retira muy lejos. Hay también gente de la zona recolectando crustáceos.

Una vez en la isla vemos que existen los restos de una una batería militar que formó parte de la red de baterías de la zona que vigilaban el Firth of Fourth durante las dos guerras mundiales, con el objetivo de defender la base naval de Rosyth.

Caminamos y ascendemos a la parte más alta de la isla para disfrutar de las vistas que son extensísimas, se puede ver Edimburgo por un lado y el puente de Queensferry por el otro. No es difícil seguir el sendero en dirección al centro de la isla y aparecer en otro extremo y volver al punto de inicio por la playa. En el centro de la isla y casi oculta también existen los restos de una granja que después fue durante unos años lugar de veraneo.

Una vez recorrida y disfrutada la isla volvemos a Cramond y emprendemos el regreso, pero lo hacemos por el River Almond Walkway, un paseo que discurre por el lado izquierdo del río y que pasa por algunos lugares encantadores como una pequeña presa, los restos de un molino, senderos, escaleras… un paseo muy bonito y muy sombrío y una alternativa interesante al retorno por el mismo sitio.

Nos paramos unas cuantas veces a admirar el paisaje que es bello pero que aún lo seria más si el río bajara algo más limpio, la verdad es que el agua es muy poco transparente lo que le quita encanto y nos sorprende mucho que no esté en mejores condiciones.

Cada poco rato hay conexiones con la zona residencial de Cramond, nosotros salimos del sendero por Peggys Mill Road y cogemos el autobús de vuelta a Edimburgo en Whitehouse Road, no es difícil ubicarse con Google Maps, al final del artículo os dejo un mapa de la zona, puede resultar útil para planificar la visita.

En 30 minutos estamos de vuelta en la ciudad para reponer fuerzas y continuar explorando.

Como llegar:

Cramond es una zona a las afueras de Edimburgo y a orillas del Firth of Fourth, a la que se puede llegar en bus desde el centro de la ciudad. El autobús que se acerca a Cramond es el 41, nosotros lo cogimos en Queensferry Street, el trayecto dura unos 30 minutos, y nos bajamos en Cramond Road (aunque la parada se llama Cramond Place), no hay pérdida es la última parada.

Una vez en Cramond buscamos Cramond Glebe Road, es una calle algo mas estrecha que va dirección al mar.

El trayecto por Cramond Glebe, que más adelante se convierte en Cramond Village, os va a llevar en unos minutos hasta la playa.

Se puede consultar los horarios del autobús en la web de Lothian Buses.

Si como nosotros decidís quedaros en Edimburgo más de los 1 ó 2 días que suele pasar la mayoría de visitantes, apuntad Cramond Island y disfrutad de una mañana diferente, en contacto de la naturaleza.

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En la red vais a encontrar muchos artículos sobre esta zona donde ampliar información si es necesario, algunos de esos artículos nos dieron mucha información para preparar nuestra visita:

La curiosa isla de Cramond, en Edimburgo publicado en Más Edimburgo.

Todos los secretos sobre la isla de Cramond publicado en El blog de viajes.

Estuvimos en Cramond en septiembre de 2019.