Hasta hace poco no tenía ni idea de que existía este lugar en Figueres, a pesar de haber estado varias veces. Y la verdad es que es sorprendente que semejante recinto me haya pasado desapercibido, se trata de la fortaleza abaluartada más grande de Europa y el monumento más grande de Cataluña, como lo oís.

Para llegar al castillo de San Ferran no vais a tener ningún problema ya que una vez estéis en Figueres las señalizaciones son muy claras hasta llegar al aparcamiento, bastante grande, que os deja a muy pocos metros del acceso principal.

En el túnel de acceso tenéis a la derecha la taquilla donde vais a poder comprar las entradas y donde os proporcionan una especie de audioguía (un poco arcaica) si es que hacéis la visita por libre, existen otro tipo de visitas pero que nosotros descartamos básicamente por precio, al final del artículo os dejo enlazada la información sobre tarifas y tipos de visitas.

La visita empieza con un audiovisual introductorio a través del cual uno ya se puede hacer una idea de las dimensiones del recinto que vamos a visitar. La fortaleza se empezó a construir en septiembre de 1753 y su construcción duró unos 13 años, la vista aérea dibuja una especie de estrella dentro de otra lo que refuerza su fortaleza y la hace parecer invencible. Durante toda su historia ha sido un recinto de uso militar. Actualmente sigue siendo propiedad del estado y está declarada Bien Cultural de Interés Nacional.

Nosotros hicimos la visita individual siguiendo el itinerario marcado y escuchando las explicaciones de la audioguía (está en varios idiomas).

Pinchando encima de la foto se accede a una visita virtual.

El primer lugar al que vamos a llegar y que nos avisa de las dimensiones del monumento que estamos visitando es la Plaza de Armas (imagen destacada), rodeada de edificios pero de dimensiones imponentes y desde donde vamos a ir rodeando la fortaleza y descubriendo los diferente lugares. Uno de los primeros recintos al que entramos es en lo que fue el Arsenal donde se sitúa una exposición de fondos del desaparecido Museo Militar de Montjuic.

Una vez visitada la pequeña exposición se sigue por los diferentes recintos y pabellones donde se desarrollaba la vida cotidiana del lugar, entramos y salimos de las estancias que sirvieron de cocina o panadería por ejemplo. Por momentos se tiene la sensación de estar visitando un edificio abandonado y eso resultó muy atractivo para los más pequeños.

La visita discurre, más o menos, en el sentido inverso a las agujas de un reloj. Iremos ascendiendo a los diferentes niveles y visitando los baluartes a la vez que hacemos parada en cada uno de los lugares que nos indica la audioguía.

Vamos rodeando el recinto teniendo, durante todo el recorrido, las vistas tanto del interior como del exterior. Paseos y garitas parecen ser las guías de nuestra visitas hasta que volvamos a bajar al nivel inferior para al final descender hasta las caballerizas que es sin duda el lugar que más me impresionó por sus descomunales dimensiones.

Las caballerizas tienen dos túneles paralelos de las mismas descomunales dimensiones.

La visita individual por libre os va a llevar de 45 minutos a 1.30 horas, es una visita que se puede hacer con niños con mucha facilidad ya que prácticamente toda es al aire libre. Los carritos pueden tener alguna dificultad a la hora de transitar por el recinto, no por los desniveles que se salvan con rampas, sino por la irregularidad del terreno.

Tarifas y tipos de visitas al castillo de San Ferran.

Si precisáis más información no dejéis de visitar la web de este monumento

Ya se que si váis a Figueres con casi toda seguridad lo hagáis atraídos por el Museo Dalí pero ya que estáis allí no os olvideis de esta otra atracción que seguro no lleváis en vuestra agenda y luego nos contáis vuestra experiencia..

Visitamos el Castillo de San Ferran en marzo de 2018.