A veces la oferta de las plataformas digitales apabulla de tal manera que uno, fuera de las series más mediáticas, no sabe qué mirar. Así llegamos a The Deuce (Crónicas de Times Square) paseando por los menús de la HBO. En un momento que no teníamos a la vista ningún objetivo en lo referente a series nos topamos con ella.

The Deuce se sitúa en la década de los 70 del siglo pasado en la zona de Times Square, en Nueva York, cuando aún el turismo masivo no había invadido la ciudad y la calle estaba tomada por proxenetas, prostitutas, mafiosos y policías corruptos. La serie se centra por un lado en un grupo de prostitutas y la relación con sus proxenetas, por otro en Frank y Vincent Martino, dos hermanos gemelos uno que regenta un bar nocturno y que intenta no dejarse arrastrar al lado oscuro y el otro con algo menos de reticencias a la hora de mezclarse con la mafia, Candy una prostituta con iniciativa que va por libre y también un par de policías al tanto de lo que se cuece en la zona, se suman a todos ellos los personajes que representan al colectivo homosexual en el momento en que irrumpe la legalización y auge de la industria pornográfica, la llegada de la cocaína y la expansión del Sida.

La serie es provocadora y punzante y no se ahorra detalles a la hora de describir cómo tienen que lidiar con su rutina estos personajes. El retrato, excesivamente normalizador, que se hace de la prostitución es para flipar y la relación paternalista que se establece entre proxeneta y prostituta despoja por completo a la mujer de cualquier atisbo de amor propio. No acabo de entender muy bien con la facilidad que estos individuos captan a sus “empleadas” ni los pocos escrúpulos que ellas demuestran a la hora de aceptar formar parte de este mundo. La serie no se pone límites a la hora de mostrar este mundo así que hay que visionarla sin complejos.

Pero como todo empleado oprimido llega un momento que uno se cansa y empieza a reclamar sus derechos. La irrupción de otro tipo de negocios como la pornografía empieza a ser una vía de escape para las prostitutas que ven ello una fuente de ingresos menos agresiva y peligrosa. La contrapartida para los proxenetas es que dejan de tener poder absoluto sobre ellas. A ello se unirá el interés de la mafia por convertirlo todo en negocio y la subida al carro de otros personajes que ven la oportunidad de huelen el dinero fácil.

El resultado, un retrato algo amable de una realidad dura, con pinceladas de positivismo al pretender convertir lo sórdido en oportunidad. Un producto técnicamente bien trabajado y una escenografía y ambientación muy conseguida que la convierten casi en un docu-drama. Las interpretaciones convencen, no en vano algunos de los actores protagonistas han demostrado sobradamente sus aptitudes.

HBO ya ha anunciado de The Deuce tendrá segunda temporada.

Si queréis ampliar información sobre esta serie podéis consultar estos artículos:

“The Deuce, el sexo y el Nueva York más sórdido”, publicado en El País.

“The Deuce, la serie de sexo más sórdida y menos excitante que has visto”, publicado en El Confidencial.

¿Te animas a ver The Deuce? Si añades un comentario quizá es que te he convencido.