Las gargantas de Kakueta es una de las rutas más clásicas que se pueden hacer en la zona de los Pirineos Atlánticos, es un espacio protegido situado en pleno País Vasco Francés que recorre durante dos kilómetros las gargantas pasando por caminos, pasarelas, puentes, cascadas y cuevas hasta la Grotte du Lac una cueva que se encuentra al final del recorrido.

La atracción se abrió en 1967 y en 1994 fueron restauradas por la Commune de Sainte-Engràce, la población más cercana.

El punto de inicio de esta ruta se encuentra en el Bar «La Cascade» en la carretera D113 que se toma en un desvío a la izquierda en la población de Tardets. No os preocupeis, las gargantas son reclamo turístico y están suficientemente señalizadas.


UN CONSEJO: Cuando lleguéis veréis que hay bastantes zonas de aparcamiento pero en verano se saturan muy rápido. Las gargantas atraen a mucha gente y es fácil que en temporada alta se masifiquen. Nosotros buscamos un plan para la mañana y visitamos Las Cuevas de la Verna que están bastante cerca y después de comer sobre las 17.00 hicimos la excursión. De 17.00 a 19.00 aún había suficiente luz y la mayoría de la gente estaba de vuelta cuando nosotros íbamos de ida, además de no tener ningún problema para aparcar en las zonas habilitadas. Después de las 19.00 el acceso estaba abierto y nadie en el control pero la luz ya era escasa.


Es una atracción de pago, las entradas, que no son precisamente baratas, se adquieren en el bar y se han de entregar en el control de acceso. Para más seguridad consultad calendario y precios, os dejo enlaces al final del artículo.

El acceso se hace por una pista que desciende muy empinada y nos acerca a un lago encantador de aguas turquesa, sitio ideal para hacer picnic, si pillais sitio, a partir de aquí se inicia la ruta que no tiene pérdida ya que solo hay un camino y todo el mundo, y cuando digo mundo es que hay un mundo, va por él.

Al principio con una gran subida, después con una gran bajada a través de un bosque y a partir de entonces y resiguiendo el río llegamos a una zona más abierta que desemboca en un túnel que da acceso al desfiladero. En algunas de las web que consultamos informaba que en este punto los visitantes tienen a su disposición cascos por si quieren protección para la cabeza, y de hecho vimos que había algunos visitantes que los tenían, pero nosotros no vimos el lugar donde los proporcionaban así que hicimos la excursión sin casco como la mayoría de personas.

Una vez atravesado el túnel empieza el espectáculo en forma de desfiladero.

A tramos más estrecha a tramos algo más amplia el río ha ido construyendo una garganta de paredes verticales cubiertas de musgo y por donde resbala el agua. El ambiente es húmedo y el camino puede estar resbaladizo así que hay que extremar la precaución y llevar calzado adecuado, los accidentes son frecuentes y de eso son testigo los teléfonos de emergencias que encontraréis durante todo el recorrido.

A los tramos de camino en ocasiones rocoso se unen las pasarelas de madera y los puentes que atraviesan de un lado al otro del desfiladero. El paisaje es bucólico, bello, fresco, encantador.

Cuando llevamos casi una hora de recorrido vamos a llegar a la cascada de Kakueta (foto destacada) un salto de unos 20 metros que se puede admirar desde el camino pero que también se puede ver desde dentro ya que hay un sendero que te acerca hasta ella para poder bordear la cascada por la parte posterior. Una vez pasada la cascada vamos a llegar en pocos minutos a la cueva de Kakueta también conocida como la Grotte du Lac. Esta zona es muy rocosa y si la roca está húmeda tened especial cuidado, nosotros vimos un par de culetazos importantes. Es una pequeña cavidad que es el punto donde nace el río Kakueta y el final del recorrido.

El retorno lo vamos a realizar por el mismo camino.

Si como nosotros decidís hacer esta ruta por la tarde una estupenda idea es completar la jornada con la visita a la cercana cueva de la Verna que se encuentra unos cuantos kilómetros siguiendo la carretera. La cueva es una de las 10 cavidades subterráneas más grandes del mundo, no se trata de una cueva de estalactitas y estalagmitas sino de una sima de dimensiones descomunales, fue descubierta en 1953 y abierta al mundo en el 2010, sus 194 metros de altura y sus 245 metros de anchura la convierte en la más grande de Francia y la cuarta más grande de Europa.

Para la visita es imprescindible la reserva previa, os dejo enlace al final del artículo.

Una vez en la recepción y si no habéis hecho el pago online, podéis gestionar la compra de las entradas y ver un video previo a la visita. También en esta zona vais a encontrar lavabos, mesas de picnic y la posibilidad de adquirir bebidas frescas.

Desde la recepción se ha de llegar hasta la puerta de la cueva, este trayecto se puede hacer en microbús o en vehículo particular detrás del microbús, hay diferencia en el precio de las entradas dependiendo de la modalidad de acceso. El trayecto dura unos 20 minutos por pista forestal. También os podéis acercar a pie.

Una vez en la entrada de la cueva, los guías os hacen una introducción. Es obligatorio ponerse el casco y entrar con ropa de abrigo, de no llevarla allí disponen de ropa para prestar, pero debéis dejar al lado los escrúpulos ya que son prendas que en ocasiones no se encuentran en muy buen estado.

Entrada y túnel de acceso.

La visita nosotros la hicimos en castellano pero había la posibilidad de hacerla en francés, euskera y catalán.

Hay diferentes tipos de visitas y según la elegida se explora más o menos y se paga más o menos.

Nosotros hicimos la visita básica que consiste en acceder a la cavidad a través de un túnel y llegar a una plataforma de observación, aunque la luz es escasa ya nada más llegar las dimensiones son impresionantes. Allí se hace toda la explicación tanto de la historia como de las características de este espacio natural. Hay dos plataformas de observación una superior y otra a la derecha a un nivel algo más bajo donde se puede observar el fondo de la cueva. En esta visita no se ve ni se enseña la cascada, una lástima, solo la podéis oir de fondo.

Ese puntito brillante que os he marcado es un maniquí. Los hay situados en diferentes puntos para que nos podamos hacer una idea de lo grande que es esta sima.

Aunque no es un lugar tan espectacular como pueden resultar las cuevas de formaciones, impresiona y vale la pena si se dispone de tiempo.

Os adjunto enlaces a webs tanto de información práctica como de descripción de estos espacios, os serán útiles para ampliar datos.

Información sobre las Gargantas en esta web.

Ficha de RutasPirineos, muy útil.

Información sobre la cueva de la Verna en esta web.

La Verna en la Wikipedia.

Hicimos esta ruta en agosto de 2018.

Espero os seduzca esta propuesta, si os decidís y la lleváis a cabo no olvidéis volver por aquí y explicarnos si os han sido útiles nuestras indicaciones y si os ha parecido una actividad que recomendariais, o simplemente hacernos un like.