Cine y Televisión

GUARDAESPALDAS

Participar en una serie de éxito mundial debe ser para un actor o actriz un trampolín en su carrera pero a la vez tiene el inconveniente que el actor o actriz en cuestión puede verse atrapado en la piel de un mismo personaje durante tiempo. Richard Madden debió pensar que interpretar a David Budd haría olvidar a Robbert Stark y tenía razón porque un personaje esta en las antípodas del otro, no tanto el argumento de ambas series ya que las dos tratan de luchas políticas por el poder y a ver quien me cargo para dominar el cotarro, salvando las distancias claro.

Guardaespaldas nos explica, durante 6 intensos episodios, los equilibrios que ha de mantener un veterano de la guerra de Afganistán para que sus traumas no afloren a la vez que se dedica a proteger a una importante ministra del gobierno británico amenazada de muerte. Las intrigas políticas, las luchas de poder, la corrupción, son el telón de fondo en el que se desarrolla la acción creando una atmósfera tremendamente tensa donde la desconfianza tiene un papel protagonista. Un thriller político que indaga en las cloacas del estado al más puro estilo Homeland.

La trama no se anda con chiquitas y empieza a lo grande con una escena de algo más de 15 minutos donde el estrés se eleva al cuadrado y que atrapa al espectador en una espiral de acontecimientos que muestra a unos personajes que no inspiran confianza, todos son oscuros, todos esconden algo, todos tienen dobles intenciones. Es el país de las puñaladas por la espalda y en ese ambiente el policía/guardaespaldas tendrá de desempeñar su tarea.

La actuación de Richard Madden convence, al menos a mi, traumatizado, estresado, tensionado… es una bomba de relojería andante con algún que otro secreto que le pone en apuros. No lo tendrá fácil para demostrar quién es realmente. Su química con Keeley Hawes en pantalla es evidente y consiguen que una relación aparentemente poco atractiva funcione.

La serie ha sido un éxito rotundo en el Reino Unido con un episodio final donde la tensión se elevó al cubo. La trama quedó cerrada y con un desenlace un poco naif pero satisfactorio porque después de todo lo que sufre el pobre David Budd, que narices, pues se lo merecía.

No parece que los creadores estén por la labor de idear más temporadas y la verdad es que la serie no deja puertas abiertas, pero el éxito ha sido tal que yo no descartaría nada.

Es una serie muy recomendable que es capaz de mantener en vilo a la audiencia durante sus seis horas de duración, aspecto, por otro lado, positivo ya que en un par de sentadas se finiquita.

Si queréis ampliar información o ver que se dice por ahí de esta serie, os adjunto algunos artículos:

13 razones por las que tienes que ver «Bodyguard» la serie británica que arrasará en Netflix publicado en La Vanguardia

«Guardaespaldas» llega a Netflix después de arrasar en la BBC publicado en El Periódico

«Bodyguard» en Netflix, lo que necesitas saber de la serie británica del milenio publicado en Enquire

Y tú, ¿has visto ya Guardaespaldas? 

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