Wonder o La lección de August es un libro delicioso y debería convertirse en lectura obligatoria para grandes y pequeños. Los que lo hayáis leído puede que encontréis que la lectura y la redacción resultan algo sencillas y obvias y con una moraleja algo trasnochada pero hay aspectos que lo diferencian de otros libros escritos con el mismo objetivo y esos mismos aspectos han conseguido convertirlo en un best-seller mundial.

En primer lugar a pesar de que el libro está pensado para un público joven, utilizando un estilo directo, ágil y con mucho ritmo, los adultos van a encontrar una lectura con la que podrán hacer mucha pedagogía, a parte de disfrutar de un relato encantador.

En segundo lugar la utilización de diferentes puntos de vista consigue que dentro del mismo libro vivamos la historia de diferente forma dependiendo de quien la explica. Cada punto de vista nos hablará de aspectos diferentes consiguiendo una conjunción redonda y tratando temas delicados y de difícil transmisión a los más pequeños sin caer en la lágrima fácil, con mucho humor y consiguiendo que el lector empatice con todos y cada uno de los personajes.

En tercer lugar no es un libro amable. Es decir, a pesar de que se intuye la enseñanza última que vamos a obtener, la autora no nos ahorra ningún detalle a la hora de transmitirnos el terrible sentimiento que alberga el protagonista debido a su malformación. August se siente feo y rechazado y ha de luchar para derribar los prejuicios que le separan de las demás personas.

Y por último la autora ha sabido crear alrededor de un solo personaje un universo (puede que comercial) en el que ha dado espacio a todos los personajes que forman parte de la historia. Con ello ha conseguido dibujar y perfilar con mayor detalle algunas personalidades que en el libro madre no quedaban del todo explicadas y les ha dado la oportunidad de justificar sus comportamientos y rectificar los errores.

Con un material como este era evidente que la adaptación al cine no se haría esperar. Si el libro esta más pensado para jóvenes y además ha sabido captar la atención de los adultos, la película es apta también para niños a partir de unos 8 años ya que, no solo está protagonizada por niños, sino que la trama es perfectamente inteligible con ayuda de las imágenes.

La película no decepciona y es una adaptación correcta a pesar de ello me pareció demasiado amable y que pasaba muy de puntillas por los aspectos menos positivos de la historia. Es cierto que los prejuicios, la intolerancia y la crueldad de las actitudes hacia Auggie son muy claras, los sentimientos de celos y de desatención hacia la hermana son muy evidentes, la actitud de la madre haciéndose dueña de la responsabilidad del cuidado del pequeño… de alguna forma la esperaba algo más impactante y dura y en cambio busca un poco más la emoción facilona que por otro lado no es difícil de encontrar.

A pesar de estos aspectos las interpretaciones me han parecido muy correctas, los niños están bien, pero los adultos también me han gustado, a Julia Roberts la conocemos más en registros dramáticos pero a Owen Wilson, que es un actor más de comedia, le doy una buena nota en su interpretación a pesar de quedar en un segundo plano.

Concluyendo, Wonder ha conseguido el éxito entre el público de todas las edades, pocas historias consiguen contactar a través de un estilo que podríamos considerar sencillo y sin artificios para convertirse en un documento muy didáctico a través del cual trabajar aspectos y valores muy importantes para el sano crecimiento de las personalidades.

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Reseña en el blog El Templo de las Mil Puertas

El fenómeno de Wonder publicado en El Periódico

Crítica en la revista Fotogramas

¿Y vosotros? ¿Habéis leído el libro o visto la película? ¿Que os ha parecido?