Desafortunadamente la tarde esta desapacible y llueve a ratos, eso no es razón para anular nuestro tour, aquí llueve mucho y la lluvia no es motivo para dejar de hacer lo planeado. El Castillo de Edimburgo es el monumento más visitado de todo el país. Desde el exterior se tienen unas espectaculares vistas sobre la Old Town y Arthur’s Seat, para obtener la vista del lado contrario, igualmente espectaculares, de la New Town y del estuario se ha de entrar dentro de el castillo. Se trata de un conjunto de construcciones austeras que durante gran parte de su historia han desempeñado una función militar.

Vistas desde el Castillo

Dentro encontramos la capilla de St. Margaret, el edificio más antiguo de la ciudad, la piedra del destino, las joyas de la corona, tres museos, una iglesia, algunas estancias reales y la cárcel militar, una más moderna y otras más antiguas. No aprovechamos al máximo nuestra visita al castillo por culpa de la lluvia, a ratos bastante intensa, pero cuando por fin amaina y el cielo se despeja nos alegramos de haber entrado. De todos modos en mi opinión no es necesario pagar un tour guiado ya que todas las explicaciones se hacen en el exterior de los diferentes edificios, la entrada es bastante cara, unas 16 libras, pero uno puede realizar la visita apoyándose en alguna guía, no vale la pena pagar las 29 libras que cuesta el tour (entrada incluida), también se puede alquilar una audioguía.

Algunas instantáneas de dentro del recinto del Castillo.

Nada más dejar el castillo entramos en el Tartan Weaving Mill, no es más que una tienda de souvenirs pero en sus plantas bajas se puede ver como se teje el autentico tartán, tener en cuenta la hora de fin de jornada si queréis ver los telares en funcionamiento. También en este establecimiento os podéis hacer fotos vestidos con el atuendo escocés, pagando claro.

Caminamos por la Royal Mile hasta el Real Mary King’s Close, una parte de la ciudad que quedó sepultada, pero no podemos entrar así que reservamos turno para el día siguiente y aprovechamos para caminar por la Royal Mile hasta el palacio de Hollyrood, residencia oficial de la reina cuando visita la ciudad.

En Canongate, la parte más cercana al palacio se encuentran algunos de los closers que se recomienda visitar además de la casa de John Knox, Canongate Kirk y Dundas Close Garden, este último espacio estaba cerrado así que nos limitamos a echar un vistazo a través de una verja.  Una vez llegamos a Hollyrood volvemos hacia el centro dando un rodeo para poder ver más de cerca Arthur’s Seat.

Casa de John Knox, White Horse Close y Tweeddale Court

Cenamos en The Advocate, aquí probamos el famoso haggis escocés y de postre un sticky toffee.

En nuestra último día en Edimburgo, vamos a estar hasta las 17.00 horas, empezamos la jornada dirigiéndonos a Calton Hill (foto destacada), una colina en la parte este de la ciudad con vistas elevadas y contrapuestas a las del castillo, a parte de las vistas en Calton Hill hay algunos monumentos dedicados a personalidades destacadas.

Vistas desde Calton Hill

Una vez visitado Calton Hill bajamos de nuevo a la New Town, damos un paseo por Princess Gardens y después nos acercarnos a Circus Line, uno de los mews que mencionamos al principio de la anterior entrada y que nos quedó pendiente. La New Town es muy diferente a la Old Town, merece un paseo pero algunas de las manzanas de casas son demasiado similares lo que le da un aspecto algo monótono y aburrido pero es interesante tener en cuenta zonas como las ya mencionadas anteriormente o también Rose Street, una calle con mucha animación y oferta gastronómica, elegimos para comer un local de Rose Street que también nos han recomendado: Element.

Circus Line

A las 14.45 tenemos nuestro turno para visitar The Real Mary King Close. Puede que este sea el callejón más famoso de Edimburgo. Estuvo clausurado durante años hasta que en 2003 se abrió al público para explicar como era aquí la vida de los habitantes de los siglos XVI y XVII. Durante la visita guiada y teatralizada en español se pueden ver diferentes estancias y se explican las historias de algunas de las familias que habitaron este callejón que en su día fue la calle más ancha de Edimburgo después de la Royal Mile, es un recorrido escalofriante aunque no esperéis entrar en un túnel del terror. La visita no se recomienda para gente con problemas de claustrofobia ni para menores de 5 años.

Después de visitar el Mary King Close ya solo nos queda la catedral de Sant Giles que se encuentra justo delante. Le dicen catedral pero no es tal ya que no es católica sino protestante, merece la pena entrar en este templo donde quizá lo más sobresaliente sean las vidrieras y algunas de sus capillas. Solo se pueden hacer fotos si se hace un donativo de 2 libras.

Catedral de St. Giles

La catedral de Sant Giles ha sido nuestra última visita en Edimburgo, una ciudad encantadora que ha sabido mantener perfectamente conservados esos lugares que la caracterizan.

Para preparar nuestro fin de semana en Edimburgo hemos consultado las siguientes webs:

Edimburgo.com

Más Edimburgo

Mad about travel

Además de algunas guías en papel y algunos artículos de revista.

Si habéis viajado o conocéis la ciudad se agradecen los comentarios o sugerencias.