Girona es una ciudad encantadora. A unos 100 km de Barcelona es un pecado no visitarla si uno viene de turismo a la capital catalana. Si vives en ella visitar Girona de vez en cuando siempre es un placer.

Nosotros nos acercamos desde Barcelona, en coche, también se puede venir en tren, aparcamos en el Parc de la Devesa, también se puede dejar el coche más cerca del centro pero desde este parque no hay más de 15 minutos caminando y lo preferimos a buscar aparcamiento por el centro. Cuidado si vais en martes, hay mercado y las grandes zonas de aparcamiento están abarrotadas.

Girona es una de esas ciudades que uno puede conocer paseando. En un solo día se pueden conocer los lugares más importantes de la ciudad, si tienes un par de días la visita puede hacerse de una forma más pausada visitando más detenidamente algunos de sus monumentos y edificios lo que obliga a alargar el tiempo de estancia.

La ciudad de Girona se podría dividir en tres partes, el casco viejo, la judería y la ciudad medieval, todo ello dentro de las murallas que se pueden recorrer parcialmente y gratis, hay cuatro accesos a lo largo de su perímetro. La ciudad moderna, la que se extiende al otro lado del río ya no tiene tanto encanto, aunque las calles más cercanas al río mantienen un trazado más acorde con el casco viejo se va perdiendo el encanto a medida que nos alejamos del centro.

El río esta atravesado por unos cuantos puentes los más famosos el puente de piedra y el puente de les Peixateries Velles. Desde el primero se obtiene una típica foto de la fachada fluvial con sus casas de colores, el segundo de rojo metálico es quizá el más característico y pintoresco.

Dentro del casco viejo y la juderia los monumentos más destacables son la Catedral, la basílica de Sant Feliu, ambas dominan el skyline de Girona y los baños arabes, pero lo interesante es el paseo por sus calles que transportan a épocas pasadas, no en vano Girona es escenario de películas ambientadas en la edad media.

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Un buen puñado de calles encantadoras, estrechas, callejones y pasajes conforman la ciudad medieval con la Iglesia de Sant Martí Sacosta y sus escaleras como espacio más destacado y también utilizado en muchas producciones cinematográficas como, Juego de tronos, El perfume , El juego del ahorcado o Soldados de Salaminaentre otras.

Girona es una ciudad para perderse.

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