Como casi siempre que viajamos a ciudades con las niñas, en nuestro pasado viaje a Berlín, buscábamos alojarnos en un apartamento, nos da libertad y nos permite gestionarnos mejor horarios y comidas. Así que empecé a buscar y encontré varias cosas interesantes pero a la hora de hacer la reserva en todos los edificios de apartamentos que lo intenté, en ninguno me daba disponibilidad.

Estaba muy extrañada ya que estábamos haciendo una reserva con mucha antelación y a edificios con muchos apartamentos. Una de esas consultas la hice a The Circus y ellos fueron los que me aclararon porque en ningún sitio encontraba disponibilidad, resulta que las autoridades alemanas se han puesto manos a la obra con la regulación de alquileres turísticos y mi demanda no se adecuaba a lo necesario para alquilar un apartamento.

Pero me ofrecieron una alternativa.

Que aceptamos.

Nos alojamos en uno de sus alojamientos en The Circus Hostel.

Muchos igual pensáis: un hostel en familia? La verdad es que la filosofía del hostel ha cambiando mucho desde que siendo joven me alojaba en ellos y compartía habitación con desconocidos.

The Circus esta en el barrio de Mitte muy cerca de Alexandetplatz. Es un edificio de 5 plantas con diferentes opciones de alojamientos. A nosotros nos ofrecieron un apartamento en la quinta planta. Y fue todo un acierto, quedamos encantados, el alojamiento reunió todo lo que andábamos buscando.

Nuestro apartamento disponía de dos habitaciones. Una era enorme con una cama grande, muy luminosa, espacio para dejar todas nuestras cosas, un rincón para relajarse con dos sofás y una mesa de centro, lámparas en la mesita de noche, caja fuerte y dos ventanas que iluminaban toda la estancia.

La otra habitación tenía dos camas, armario, también un pequeño rincón para relajarse, caja fuerte, lamparitas de noche y acceso a una terraza con vistas donde había una mesa y cuatro sillas. Aunque desde esta terraza se veía perfectamente la habitación y los ocupantes de al lado, suele ser algo habitual, nosotros estamos demasiado acostumbrados a escondernos de nuestros vecinos.

El cuarto de baño con ducha incluía algunas amenities y también disponía de secador de pelo.

El salón-comedor-cocina era amplio no, lo siguiente. En el se localiza la cocina, con lavavajillas, una mesa con cuatro sillas, un sofá convertible en cama y una mesita de centro. También un pequeño mueble de almacenaje y un soporte de esos para el iphone. No había tele, tampoco la echamos de menos. La estancia era súper luminosa.

Todo decorado de forma muy sencilla pero atractiva, con el mobiliario justo pero necesario.

Incluía toallas y ropa de cama y cada día nos dejaban papel de water si era necesario y se llevaban la basura.

En los bajos del local se localizaba la recepción, atendida por gente muy joven y muy amable, un rincón informal para estar con gente o tomarse algo, una terraza en la calle a la que se accede desde el interior del hostel y otra de acceso público. El hostel también dispone de un local donde comer y también ofrece la opción de contratar desayuno-buffet con la habitación.

Si has de desalojar la habitación y necesitas que te guarden el equipaje en el sótano tiene una habitación donde podrás dejar tus maletas en consigna. Dentro de esta habitación hay una especie de pequeño vestuario por si necesitas cambiarte. Este servicio es de pago pero asequible. También hay unos lavabos en esta planta por si los necesitáis.

Como nota curiosa también en el sótano hay una especie de altar-museo dedicado a la figura de David Hasselhoff, no tengo ni idea de la razón de que esto se encuentre aquí pero nos resultó bastante llamativo.

Si decidís alojaros en este hostel no dudéis en compartir con nosotros vuestras sensaciones. Ya veréis que en Tripadvisor las opiniones son muy positivas, también podéis leer esta reseña en Lonely Planet