Hace mucho que no os hablo de ninguna serie, de hecho la última vez fue en enero del 2013 y fue a raíz de una serie que le gustaba a mi hija, no a mi especialmente. La verdad es que desde entonces me he limitado a llevar al día algunas muy seleccionadas, no tengo tiempo para mucho más. Juego de Tronos, es la number one, y estamos intentando acabar de ver Sons of Anarchy, aunque si os soy sincera me esta costando la verdad, cada vez soporto menos tanto poco respeto por la vida humana.

Ahora estoy enganchada a Outlander, bueno enganchada es un verbo que se queda corto.

Pero la que vimos hace algunas semanas y que me gustó bastante fue Stranger Things, no es de extrañar de una hija de los 80. Los que vivieron su adolescencia durante aquella década es probable que disfruten con esta serie, los más jóvenes tienen la oportunidad de descubrir una forma de contar historias que cautivó a toda una generación.

Stranger things es una serie de 8 episodios de 50 minutos, producida por Netflix (por fin un canal de pago que no sabe mal pagar) y todo un homenaje al cine de los 80.

Es una historia fantástica (me refiero de fantasía) que gira alrededor de la desaparición de un niño en una localidad americana y los intentos de su madre por no creerse la versión oficial de la resolución del caso después de experimentar fenómenos extraños en su propia casa. Paralelamente el grupo de amigos del niño desaparecido vivirán una serie de aventuras después de encontrar a una niña, que parece perdida, y que en realidad forma parte de un programa secreto del gobierno.

A parte de estar protagonizada por la Winona Ryder, una de las musas de los ochenta, como ya hemos dicho la serie hace una serie de guiños a filmes míticos como Poltergeist, Alien, Los Goonies, E.T. el extraterrestre, Comando, Cuenta conmigo y El resplandor, entre otros.

Es una serie muy entretenida que mantiene muy bien la atención, con ritmo y escenas impactantes, incluido algún susto (esto último no lo tengáis muy en cuenta yo me asusto fácilmente) es oscura y misteriosa y bastante intrigante. Es una historia sobrenatural así que deja bastante espacio a la interpretación y, como no podría ser de otra manera, con un final abierto.