Sin duda en el cine español podemos presumir de tener un buen puñado de cineastas con estilo propio. Bigas Luna o Julio Medem sin ir más lejos tienen en su filmografía películas particulares y muy fieles a una forma de hacer. Álex de la Iglesia seria un perfecto tercer vértice de este triángulo y sin parecerse en nada al cine de los dos anteriores tiene en su haber películas bastante poco convencionales. No he visto todo su trabajo  pero puedo decir que en mayor o menor grado todas sus películas me han entretenido. Originalidad, humor, histrionismo, surrealismo, caricaturismo… podrían considerarse características de la mayoría de sus trabajos.
Podría decir que la que más me ha gustado, o la que más me ha divertido ha sido La comunidad.
Esta misma semana he visto Las brujas de Zugarramurdi. La razón principal del visionado: Hugo Silva y Mario Casas ya sabéis lo básica que soy a veces para elegir o no una película pero la verdad es que la película es muy divertida.
El argumento de lo más absurdo, nos lleva a un paraje espectacular del pirineo navarro casi tocando con Francia. Las cuevas de Zugarramurdi son espectaculares y la película las muestra en todo su esplendor. Allí viven un buen puñado de brujas que están como una cabra. Un par de atracadores, el hijo de uno de ellos, un taxista, dos policías y la ex mujer de uno de los atracadores se ven atrapados en un aquelarre que no tiene desperdicio. Si bien es cierto que la primera parte de la película me parece más divertida y a partir de que son atrapados por las brujas la cosa se desmadra, el conjunto es bastante aceptable.
Un guión con mucha chispa ayuda a unas interpretaciones muy buenas. Terele Pávez y Carmen Maura están inmensas pero me ha sorprendido el registro de Mario Casas, nada que ver con su faceta de malote. Y buenísimas también las interpretaciones de Carlos Areces y Santiago Segura.
Dejaos de prejuicios y preparaos para pasar un rato de lo más divertido, sin demasiados análisis y disfrutando de la originalidad y el estilo particular de Álex de la Iglesia.