No os ha pasado nunca eso de ir por la calle y ver a un grupo de adolescentes de esos mal educados e irrespetuosos y acojonarte solo de pensar que puedas encontrarte en un futuro con uno de esos en casa?
No sabéis la de veces que he observado algunas escenas y se me han quitado las ganas de ser madre. Ahora ya es tarde porque tengo a dos personitas en casa y me esfuerzo porque me salgan buenas personas, respetuosas y educadas pero claro hay tantos factores que influyen que no se a lo que me voy a tener que enfrentar.
Els nens salvatges habla de ellos, de los adolescentes, de su vida, de sus problemas, de sus conflictos, de la convivencia con los padres, de sus deseos y como intentan conseguirlos, de sus metas… de esa edad difícil.
En ella se narra la vida cotidiana de dos chicos y una chica, muy diferentes, que viven realidades diferentes y que se enfrentan a la vida de forma diferente, pero a pesar de ser polos opuestos establecen una relación de amistad en la cual se refugian para huir de la realidad de cada uno.
A simple vista parecen chavales normales, sin problemas que van por la vida haciendo lo que hacen los adolescentes, estudiar, divertirse, rebelarse, pero si se mira más allá nos encontramos con una niña bien que a pesar de tenerlo todo se siente desatendida por unos padres demasiado ocupados, un chaval de familia humilde con un don para el dibujo y los grafitis que se siente incomprendido por sus padres que no le ayudan a potenciar aquello que le gusta y otro chico con un padre demasiado severo que le impone aquello que el desea sin dejar que el se exprese libremente.
Los tres se unen y juntos intentan deshacerte de sus frustraciones haciendo alguna que otra fechoría no demasiado salvaje hasta que un día algo sale mal y unos deseos puestos en práctica llevan a uno de ellos a un lugar de no retorno.
Una cinta interesante que ha merecido algunos reconocimientos y premios. Alex Monner se llevó al Goya a mejor actor revelación por su papel.