Pequeña excursión que empieza en El Mir, masía a la que se llega después de desviarse un poco más allá del kilómetro 8 de la carretera que va de Santa Maria de Besora a Vidrà.

Allí hemos dejado el coche, no sin antes avisar en el restaurante ya que el aparcamiento es exclusivo para clientes. De todos modos siempre se puede dejar en algún rincón de la pista antes de llegar a la masía.

Una vez aparcado el coche se continua por la misma pista por la que veníamos, en medio de pastos pronto nos adentramos en un pequeño bosque que nos queda a la derecha, un poco más abajo dejamos la pista que nos sale por la derecha y continuamos por la izquierda siguiendo el murmullo del agua que nos llevará a la Resclosa que se puede cruzar a través de un pequeño puente de madera. Una vez pasado el puente seguimos adelante siempre sin dejar la pista, en poco más de 20 minutos desde que salimos de El Mir llegaremos al salto que se puede divisar desde un mirador. Antes podremos también echar un vistazo al molino que algún día se aprovechó del agua que riega toda la zona.

El salto es espectacular siempre que se visite después de un episodio de lluvias.

Una pequeña excursión muy recomendable, un bonito rincón para descubrir.

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Si quereis ampliar información os adjunto algunos enlaces al respecto:

En los blogs Rutas Mar & Mon y Fotohiking: caminatas fotográficas al aire libre.

Y también en el blog Indrets per visitar en família, en catalán.