Si ya sé, como puede ser que una amante del cine español no hubiera visto aún esta película. Pues que queréis que os diga, es que a veces me come la rutina. Pero por fin el pasado fin de semana me lance a perder un par de horas de sueño y la verdad es que valió la pena.

A Daniel Monzón le avala el éxito de público y la calidad de su anterior película Celda 211 así que estando el listón tan alto debió ser difícil enfrentarse a una nueva película pero la verdad es que salió bastante airoso.

El resultado es un thriller ambientado en el mundo del narcotráfico capaz de casar dos historias aparentemente desconectadas y conjugarlas como sin querer para finalizarla de forma que los personajes tengan su merecido a pesar de que el espectador haya podido empatizar con alguno de ellos. La película esta aderezada con una buena dosis de acción lo que la dota de un ritmo trepidante sin decaer en ningún momento. El guión no se olvida tampoco del humor sacándole hierro al asunto con la típica sorna andaluza ni nos deja sin un poquito de romance para contentar a las tontinas como yo que se derriten con una mirada tierna.

El casting de la película es soberbio, eso y la ayuda de un guión muy correcto eleva la categoria de la película. Luis Tosar, Sergi López y Eduard Fernández como siempre salvan la situación con sobresaliente pero mención especial merece la interpretación de Barbara Lenie que es capaz de decir con la mirada frases que seguro no estaban escritas en el guión, almenos yo intuía que se dejaba cosas por decir por la forma en que miraba, o a lo mejor es que me gusta ver romanticismo donde no lo hay. El Niño es también la película debut de Jesús Castro, la naturalidad con la que interpreta su papel delata su inexperiencia lo que no impidió que su trabajo le valiera una nominación al Goya como mejor actor revelación más que merecido, esperemos que esa expontaneidad no desaparezca en el momento en que empiece a dominar la técnica, de momento me ha convencido en todo lo que ha hecho después aunque tenga un handicap importante que a la vez es también su mayor baza, esa mirada suya, que recuerda a un guapísimo actor americano, no debe ser fácil de gestionar. Como dato curioso mencionar la coincidencia de Jesús Castro y Jesús Carroza, han compartido rodaje en tres de los cuatro trabajos del primero, seguiremos también la pista al segundo Jesús, ya destacó en Siete Vírgenes y sigue dando la talla como secundario.

Por último merece mención especial las localizaciones de la película, Cádiz pero sobre todo el Cabo de Gata fueron un aliciente más a la hora del visionado porque personalmente son unos paisajes que me tiene el corazón robado.

Así que si no habéis visto El Niño no perdáis mas tiempo es un ejercicio de calidad cinematográfica y demuestra la gran categoría que tienen algunos productos nacionales y de que a pesar de las dificultades aquí la gente sigue apostando duro y trabajando muy enserio.