El Monasterio de Pedralbes, conocido de forma oficial como Reial Monestir de Santa Maria de Pedralbes, se fundó en 1327, pronto hará 690 años, por la reina Elisenda de Montcada. Elisenda de Montcada fue reina consorte de la Corona de Aragón al convertirse en la cuarta esposa de Jaime II. Como el rey ya era mayor cuando se casó con ella, y como ya tenía muchos hijos, Elisenda, como buena mujer de la época que tenía que guardarse las espaldas, pidió permiso al rey para construir un monasterio en el que poder vivir hasta su muerte una vez enviudase porque al no ser madre de reyes con casi toda seguridad seria apartada de palacio.

Así nació el monasterio. Ella vivía en un palacio adyacente que hoy día ya no existe ya que dejó dicho en su testamento que después de su muerte debía ser destruido, así con un par. Elisenda de Montcada era quien gobernaba el monasterio y quien marcaba las normas de la congregación de monjas clarisas, el monasterio rinde culto a Santa Clara, y allí reposan sus restos al igual que el de algunas de les religiosas que formaron parte de la congregación.

El claustro, uno de los más grandes de Europa.

Como íbamos a realizar la visita al monasterio con niños vimos que había la posibilidad de realizar una actividad en familia que se llama “La vida en un monasterio medieval” que es una visita dinamizada con algunas actividades y que ponen a las familias en la piel de las monjas que gestionaban el recinto, una forma diferente en la que nos niños se ven algo más implicados y participan más activamente de la visita.

Durante esta actividad fuimos viendo todas las estancias que se ven durante la visita guiada o por libre (se puede hacer visita con audioguía) pero las explicaciones son algo más didácticas. Así pudimos visitar la iglesia, después estuvimos en la sala capitular, el claustro, el comedor, la cocina, el dormitorio y la galería superior.

El comedor y las cocinas.

En conjunto la visita merece mucho la pena. Era un lugar que tenia pendiente y ya de entrada me sorprendió el entorno. Es como un pequeño pueblo donde se conservan más o menos los edificios externos del monasterio que de alguna forma también formaban parte de el y donde se alojaban con monjes franciscanos y también aldeanos que prestaban sus servicios,. El recinto era como un pequeño pueblo amurallado, aún se conserva un par de arcos de acceso.

El interior del monasterio es bastante impresionante sobre todo el claustro, uno de los más grandes de Europa, a su alrededor las diferentes estancias, las ya mencionadas y también pequeñas celdas de día, les procuras, la cisterna o la enfermería.

Las procuras (bodega) y el acceso a la cisterna

Puede que no sea uno de los lugares más conocidos por los turistas o por los barceloneses al no encontrarse en la parte más céntrica de la ciudad, pero la excursión merece la pena si la arquitectura religiosa forma parte de vuestros intereses cuando visitáis una ciudad. Y si vais con niños no olvidéis consultar sus actividades.

Si os acercáis al Monasterio de Pedralbes no olvidéis compartir con nosotros que os ha parecido.