Hoy os traigo un plan para pasar el día en el Parc del Foix, visitando el castillo de Penyafort, conociendo el paisaje a orillas del Foix y descubriendo las vistas de Castellet desde el pantano. ¿Os apetece? Vamos.

El castillo de Penyafort esta situado en el municipio de Santa Margarida y els Monjos dentro del Parc del Foix y sus primeras referencias se remontan al siglo XII cuando se tienen noticias de una torre y una casa cuadrada. Su localización estratégica, que permitía la vigilancia de buena parte de la plana del Penedés, contribuyó a su crecimiento, vinculado siempre a la familia Penyafort.

En el lugar nació Raimon de Penyafort (1185-1275) que se convirtió en el patrón de los juristas, los abogados y las facultades de derecho por haber sido el encargado de compilar todos los decretos papales y de los concilios.

La edificación es un conjunto arquitectónico en forma de u que esta conformada por una iglesia, un convento y un edificio residencial, cuya planta baja estaba destinada a usos agrícolas. No tiene propiamente la apariencia de un castillo sino que se asemeja más bien a una casona o a una edificación palaciega.

Cada segundo domingo de mes se puede visitar el castillo, se ha de reservar previamente y es una visita guiada.

La visita no recorre la totalidad del conjunto pero si una gran parte.

La iglesia y la torre primera parte de la visita aún conservan los restos de los frescos que en su día la decoraron, al interior de la torre se accede por un pequeño y oscuro pasillo.

La iglesia solo conserva la estructura, nave central y capillas laterales, y una cripta a la que no se puede acceder. Aunque esta restaurada no conserva ningún tipo de mobiliario. Durante la guerra sirvió como cárcel, algunos de los presos dejaron testimonio de su paso por el edificio en las paredes del mismo y más tarde incluso funcionó como discoteca de ambiente gay.

La siguiente parte que se visita son los jardines donde destaca un pozo y un pequeño paseo arbolado.

Por último se accede a la parte residencial del conjunto. Hay una zona perfectamente recuperada y una parte que no se puede visitar por hallarse en obras. De la parte visitable destaca un salón y una pequeña habitación habilitada como espacio de costura con algunos elementos recuperados, así como la cocina y la despensa.

La visita dura una hora, pero podéis completar vuestra estancia haciendo una pequeña ruta  de kilómetro y medio alrededor del castillo y por la riba del río Foix.

Nada más salir del castillo, en el mismo aparcamiento vais a encontrar la información de la ruta que esta señalizada por marcas de color azul. No es difícil de seguir pero hay que estar atentos para no pasar de largo algunas de las señales.

La primera señal que vais a encontrar y que os obliga a girar a la derecha esta en uno de los muros del edificio y os va a obligar a bordearlo por la izquierda hasta llegar al río donde una vez atravesado debéis girar a la derecha y adentraros en una zona más boscosa, a partir de aquí ya no hay pérdida, la ruta es circular y va a llegar al aparcamiento.

No es que sea muy atractiva, el río la verdad es que no se encuentra en muy buenas condiciones, pero os va a permitir disfrutar un poco más del lugar y tener unas mejores vistas del castillo.

Por último ya que estamos en el Parque del Foix nos acercamos hasta el pantano y descubrimos un entorno que hasta entonces desconocíamos.

Si os dirigís hasta Castellet y continuáis por la carreteras a poca distancia del pueblo encontrareis a la derecha el área de picnic de la Marina, esta cerrada y tiene un horario, pero es gratuita. Hay algunas mesas de picnic y mucho espacio para jugar, pero lo mejor es que se puede acceder hasta la orilla del pantano y tenéis unas vistas chulísimas del castillo de Castellet.

La jornada la acabamos recorriendo el pequeño núcleo de Castellet, encantador y situado en un lugar privilegiado, es el buen punto final para la jornada.

Toda la información para reservar visita al castillo en este enlace.