El Castillo de Claramunt es el principal reclamo turístico de La Pobla de Claramunt y se situa en la cima de una colina que mide 461 metros. La Pobla de Claramunt es una población de la comarca de la Anoia que se localiza entre Vilanova del Camí y Capellades. El castillo es de propiedad pública y para visitarlo se ha de reservar previamente y se paga entrada, hay tarifas reducidas y algunos casos en que no se paga, si estais interesados en horarios y tarifas podéis consultar este enlace.

Acceder al castillo no es complicado ya que una vez llegamos a La Pobla solo hace falta seguir las señales hasta llegar al aparcamiento, a los pies del castillo, donde dejaremos el coche e iniciaremos una ascensión de unos 30 minutos por camino ancho y cómodo.

En el camino de ascenso se ha señalizado un itinerario lúdico-cultural que invita a la relación con el entorno y que esta pensado especialmente para amenizar el camino a los niños. Denominada La montaña de los niños (La muntanya dels nens) en este itinerario los más pequeños van a encontrar diferentes zonas donde experimentar con elementos de la naturaleza. Encontraran una zona con cabañas donde hay una hecha con piedra seca típica de los campesinos de la zona y donde también se puede jugar a descubrir la diversidad botánica. En la siguiente parada se pueden observar fósiles de caracoles gigantes. La siguiente zona es una que permite escalar y tomar un atajo para llegar antes al castillo. Más arriba encontramos otra parada donde experimentar con los sentidos y por último un espacio abierto para descubrir el eco.

Nosotros fuimos algo justos y la subida la hicimos de un tirón ya que no llegábamos a la hora de la visita así que las paradas y los experimentos los hicimos mientras bajábamos sin duda es una forma muy entretenida de hacer el camino y los niños se lo pasaron bien.

El actual castillo de Claramunt es el resultado de una sucesión de construcciones y destrucciones y nos vamos a encontrar una zona totalmente restaurada y una parte donde la restauración nos deja ver unas ruinas en buen estado. Lo más destacable quizá es la vista, desde la parte superior del castillo hay una panorámica de 360 grados y si la visibilidad lo permite se pueden ver gran parte de la comarca y otros castillos de la zona, con ayuda de la persona que realiza la visita que indica e identifica los diferentes lugares, lástima que el día que nosotros subimos no había mucha visibilidad, como se puede apreciar en las fotos.

Se visitan todas las estancias interiores del castillo, además de las ruinas de la Iglesia de Santa Maria y la capilla de Santa Margarida, también el recinto exterior del castillo e interior de las murallas. Aunque los restos de las edificaciones que quedan en pie no tienen el aspecto majestuoso que se espera de un castillo, la totalidad del recinto que queda dentro de las murallas es bastante imponente, para apreciarlo mejor solo teneis que hacer una búsqueda de imágenes en Google, las panorámicas aereas son las que ofrecen mejor perspectiva. Lo más curioso una ventana con doble abertura exterior que no había visto nunca en ningún castillo y ya tengo algunos a mis espaldas.

La visita es interesante pero al final resultó algo pesada para los niños ya que comparado con otros castillos este no sea quizá de los más atractivos de todos modos combinando la visita con la dinamización del itinerario de ascenso (o descenso) pasamos una mañana agradable.

Si ya conocéis el Castillo de Claramunt nos encantará saber que tal fue vuestra experiencia así como si os animais a conocerlo después de leer este artículo.