La batalla de Dunkerque fue una batalla que se libró durante la Segunda Guerra Mundial en la que el objetivo era evacuar las tropas británicas y aliadas de la ciudad francesa hacia las islas británicas. Bueno seguro que la cosa fue algo más complicada pero en pocas palabras esa fue la esencia del operativo.

Pero a pesar de estar ambientada en la Segunda Guerra Mundial esta es una película bélica atípica ya que el conflicto como tal queda un poco en segundo plano y lo que realmente importa es la situación que vivieron los soldados que se vieron envueltos en él.

Ya la primera escena es impactante mostrando a un grupo de soldados corriendo por una ciudad desierta, el enemigo es invisible pero no ausente y rápidamente nos damos cuenta que el grupo de soldados esta huyendo y que esta indefenso y sobre la huida y la indefensión va esta película, sobre unas tropas atrapadas en una amplia extensión de playa totalmente expuesta, con pocos recursos pasa ponerse a salvo y con una amenaza latente.

El miedo y la lucha por la supervivencia es lo que va a guiar a los protagonistas y lo que va a determinar sus acciones, el sálvese quien pueda será la máxima de los que intentan huir y eso les hará temer ser considerados como cobardes.

Dunkerque es una película de pocas palabras, el director es capaz de transmitir el sonido de la guerra, el frio que debieron pasar aquellos muchachos, lo que guardaron sus retinas, el cansancio, es un cine que se disfruta con los cinco sentidos y que casi puede olerse.

No esperéis batallas, ni sangre, si siquiera demasiados muertos… esto nada tiene que ver con películas como Salvar a el soldado Ryan, aquí incluso el enemigo es casi invisible, pero todo se percibe con gran claridad y consigue que el espectador entienda a la perfección cuan terrible debe ser encontrarse en una situación donde lo único que importa es uno mismo, donde uno se despoja de toda humanidad.

Por suerte la otra parte de la película, la que nos muestra a los “salvadores”, es algo más amable, para no llegar a perder del todo la fe en la raza humana.