Me interesa la historia y muchas veces es una de las razones que me mueven a la hora de planificar visitas y actividades. El Museo de Historia de Barcelona (Museu d’Història de Barcelona) tiene una amplia oferta de actividades que explotan los diferentes espacios históricos de la ciudad. Lástima que la web me resulte tan poco atractiva y que algunas actividades están algo escondidas. Para ver las actividades debéis ir a la web del Museo, y en apartado programación os podéis descargar el programa general.

Es el caso de la actividad infantil “Un refugi per a tothom. Solidaritat en temps de guerra”, la podéis encontrar en el apartado “La ciutat amb ulls d’infant” dentro del programa general, yo la encontré por casualidad navegando por la web del ayuntamiento. Me apunté sin dudarlo, ya que me pareció una visita super interesante sobretodo por la poca oferta de actividades para niños que se organizan en lugares de la historia reciente.

La sorpresa fue al llegar y ver que solo nos habíamos apuntado nosotros, en Barcelona!!!, os lo podéis creer? La ciudad de las colas, la ciudad en la que accede el que llega el primero, y solo a nosotros nos ha interesado hacer esta actividad? Suerte que desde el museo decidieron no anular, se agradece.

Una pena que nadie más se haya animado porque la visita es muy recomandable y la verdad es que creo que a las niñas, que la mayoría de veces de entrada van siempre a regañadientes a los sitios, les ha resultado interesante.

El Refugio 307 es uno de los refugios que la población civil utilizó durante la guerra civil que se pueden visitar en la ciudad, el otro es el de la Plaça del Diamant que gestionan desde la Asociación Taller d’Història de Gràcia. Solo dos refugios de los más de 1400 que llegó a tener Barcelona. La mayoría están abandonados, han sido destruidos por la construcción de parkings o el metro, o se encuentran en fincas privadas. El 307 (cada refugio tenía un número), como la mayoría, fue construido por los vecinos del barrio, tuvo tres accesos, hoy día solo dos, y en lugar de ser subterráneo está excavado en la montaña. Cuando acabó la guerra los dos accesos del refugio en los que se trabajaba simultáneamente, aún no habían llegado a unirse y fue Franco una vez acabada la guerra que hizo que los trabajos continuaran para unir los dos túneles convirtiéndolos en uno solo y además añadió más galerías.

En el acceso hay una exposición sobre los bombardeos y la construcción de los refugios.

La visita empieza en el acceso que hay en la calle Nou de la Rambla 175 y finaliza en la salida que hay en la misma calle algo más arriba. El refugio es muy grande y la galería son algo más de 200 metros.

Plano del refugio en la puerta de entrada.

Durante la visita podemos ver el lugar donde estuvieron los lavabos, las dos fuentes que encontraron mientras excavaban y que proporcionaban agua a los ciudadanos que se refugiaban durante los bombardeos, la enfermería, lo que se planeó como guardería pero que un defecto de construcción dejó en desuso, el lugar que sirvió de vivienda a una familia de Granada durante diez años. Nos explican el cómo de la construcción, como se organizaban los accesos, las normas de convivencia que había dentro, el tiempo que podía llegar a durar un bombardeo y por tanto el tiempo que podían pasar allí encerradas las personas, los objetos que se podían llevar al refugio. En el refugio podían llegar a caber hasta 2000 personas.

Habían dos lavabos a lado de cada acceso, uno para hombres o otro para mujeres.

Ha sido una visita muy interesante, nos ha gustado mucho y creo que a las niñas les ha resultado muy didáctica. Emma, ha sido nuestra guía, y a pesar de no haber sido una actividad con demasiado éxito de convocatoria nos ha atendido estupendamente, hemos podido preguntar todo lo que se nos ocurría y ha sido muy cercana, ha intentado implicar a las niñas y ellas han interactuado y participado preguntando y respondiendo a sus interpelaciones.

Personalmente recomiendo mucho esta actividad, que de momento creo era puntual, pero el refugio puede ser visitado regularmente. La visita dura más o menos 1 horas, dentro de las galerías la temperatura es fresca, era necesaria una manga larga. La actividad cuenta 5 euros por niño, los acompañantes no pagan.

Puede que haya familias que piensen que este tipo de actividades no son adecuadas para hacer con niños pequeños, yo creo que estas actividades les provocan preguntas y les despiertan inquietudes, aunque sea a la larga.

Para más información podéis visitar la web del Museu d’Història de Barcelona, donde podéis encontrar la información del Refugio 307