Hubiera sido un día perfecto si ese casi del título del artículo no hubiese existido pero como los imprevistos no se pueden predecir al final tuvimos que adaptar nuestro plan que, en un principio, era llegar hasta Glencoe pueblo, de todos modos creo que finalmente pudimos aprovechar bien el día a pesar de las dos horas perdidas.

Ante la imposibilidad de hacer una incursión más profunda en las Highlands (por falta de tiempo) y después de consultar diversos blogs especializados en Escocia pensamos que hacer esta ruta sería una buena forma de tener un primer contacto con esta zona tan conocida de Escocia. Fue un sábado intenso pero yo quedé encantada y convencida al 100% de que esta no sería mi ultima vez en este país.

Salimos después de desayunar de Callander en dirección norte. Por la carretera A84-A85, la única que hay, la intención era ir haciendo paradas para divisar el paisajes e inmortalizar los momentos, no sabíamos entonces que el tema iría con un arranca-para constante, por puro deleite para nuestros ojos. Como somos novatos en lo de circular por la izquierda decidimos que lo más prudente sería parar a la izquierda de la carretera a la subida y lo mismo a la bajada.

Hay muchos espacios para parar a los lados de la carretera, es solamente un espacio que se abre en el arcén con lugar para tres o cuatro coches, suelen estar señalizados, pero atención que avisan en yardas y hasta que no se le coge la medida no os extrañéis que os paséis alguno de largo. Es una carretera de un solo carril por cada sentido de la marcha y con bastante tráfico.

La primera parada fue, como no, el Loch Lubnaig.  Todavía en el Parque Nacional del Loch Lomond & Trossarchs, aun estamos bastante cerca de Callander. Este lago tiene unos 5 km de largo y se encuentra en un entorno inmejorable, las vistas son espectaculares y una muy buena tarjeta de presentación para lo que nos espera.

Alucina vecina con las vistas del lago.

Seguimos por la misma carretera hasta llegar a Crianlarich, un poco más adelante vamos a dejar la A85 para incorporarnos a la A82, dirección norte hacia Glencoe o Fort William. El paisajes sigue siendo espectacular.

Atravesamos el paraje llamado Bridge of Orchy y más adelante después de un giro algo brusco a la izquierda encontraremos un mirador enorme que nos da la posibilidad de tener una extensa panorámica del Loch Tulla. Esta es una parada obligada, imposible no parar ante tal vista.

A la derecha panorámica del Loch Tulla.

Pero lo mejor estaba aún por llegar porque seguir avanzando por esta ruta es un no parar de admirar paisajes sobrecogedores, salvajes, indómitos, de una gran belleza. Lagos, ríos, prados, bosques, montañas… un paisaje que reúne todos los ingredientes que nos regala la naturaleza. Ya nos queda poco para entrar oficialmente en el valle de Glencoe, poco más adelante ya vamos a ver un cartel indicativo que nos da la bienvenida oficialmente a las Highlands e inmediatamente después nos vamos a topar con uno de los paisajes que me robó el corazón. Justo en la parte centrar de una enorme recta que atraviesa una especie de meseta antes de emprender el descenso, nos vamos a topar con una vista sobrecogedora sobre el Loch Bà y el páramo de Rannoch Moor, en la imagen destacada del artículo.

La siguiente parada que realizamos es en el Glencoe Mountain Resort, es una pequeña estación de esquí donde podéis reponer fuerzas o ir al lavabo, que es de acceso libre y gratuito.

Después de hacer un alto en el camino seguimos dirección norte hasta Glencoe dejándonos a la izquierda un conocido hotel de la zona el Kings House Hotel, no mucho más adelante nuestra excursión se vio interrumpida bruscamente en el desvío hacia Famous Etive Mor Waterfall, tuvimos un reventón y tuvimos que estar 2 horas esperando a que viniesen a cambiarnos la rueda.

Fue tal el bajón que después de estar paradas 2 horas (que en principio iban a ser 4) decidimos emprender el camino de vuelta. Pendiente nos quedó quizá la parte más espectacular del valle, una lástima.

De vuelta a Callander volvimos a admirar de nuevo el paisaje desde otra perspectiva y a disfrutarlo de nuevo. Durante nuestro regreso hacemos un alto en el camino para ver los rápidos de Dochart (Falls of Dochart) en Killin. Para acceder a Killin hemos de desviarnos de nuestro trayecto unas pocas millas y coger la carretera A827 debidamente señalizada que nos acerca a Killin, en uno de los extremos de The Trossachs.

Falls of Dochart, aunque más que cascadas son unos rápidos.

A Killin vamos a entrar por la Main Street, una calle llena de B&B y comercios en su lado derecho y bordeada por el río y los famosos rápidos por el lado izquierdo. Para dejar el coche debéis cruzar el río y seguir la carretera hasta que la señal de parquing os hace desviaros a la derecha.

Las Falls de Dochart, son una serie de rápidos que se precipitan entre las rocas justo en el centro de la localidad, se pueden admirar desde el puente pero lo interesante es acercarse hasta el agua desde donde tenemos una panorámica más espectacular del río y también del viejo molino (Old Mill) que ha conservado su edificio y la antigua rueda.

Al otro lado del río se encuentra el acceso al antiguo cementerio del Clan MacNab, el que predominaba en la zona, si queréis visitarlo hay que pedir la llave de la portezuela en un comercio tal y como reza un letrero enganchado en la misma.

La verdad es que merece la pena acercarse a este bello paraje y no nos llevará más de una hora entre desviarnos del trayecto principal y la visita.

De vuelta a la carretera el último paraje al que nos vamos a acercar es el Loch Earn, ya de nuevo en el Parque Natural del Loch Lommon & The Trossachs. Queda tan cerca de la carretera que no nos resistimos a acercarnos hasta su orilla para admirar este lago alargado que se extiende por más de 6,5 millas.

Nuestra jornada toca a su fin.

Ha sido un día muy bien aprovechado, a pesar de los imprevistos, y de que no hemos podido llegar hasta lo más profundo de Glencoe, pero me llevo un grato sabor de esta mi primera visita a las Highlands escocesas y estoy segura de que no será la última vez que venga a este lugar tan puramente salvaje, indómito, estremecedor y seductor.

¿Y vosotros? ¿Os han venido ganas de ir a las Highlands?

Encontrareis muchos más artículos sobre Glencoe y en cada uno de ellos una visión diferente:

Atravesando Glencoe, un valle estremecedor en Escocia publicado en Más Edimburgo

Ruta por Glencoe, el bellísimo valle de las lágrimas escocés publicado en Lovely Scotland

Fotografiando Glencoe con Caledonian Light publicado en Mad About Travel