El castillo de Santa Florentina se localiza en Canet de Mar una población a unos 45 minutos de Barcelona, en la comarca de el Maresme.

Se trata de una imponente edificación que a pesar de datar de principios del siglo XX, se acabó de construir en el 1909, imita a los castillos medievales con todos sus elementos.

Desde finales del siglo XVI este castillo pertenece a la familia Montaner. Felipe Dimas de Montaner, abogado y consejero de la ciudad de Barcelona, se casó con la hija de Miquel Spano el cual tenía los derechos del castillo. Fue a finales del siglo XIX cuando Ramón de Montaner i Vilà, un importante empresario editorial, encarga a su sobrino, Lluís Domenech i Montaner, un conocido arquitecto modernista, la remodelación, restauración y ampliación del castillo que duró 16 años y terminó en 1909.

Actualmente el castillo esta dividido en dos partes. La parte más antigua, la que ya existía antes de la ampliación, pertenece a la familia Montaner y se encuentra habitada, esta parte es residencia privada y no se visita. El resto del castillo pertenece a un grupo empresarial ruso que la explota turísticamente y también como lugar para la celebración de eventos y como localización cinematográfica.

Al tratarse de una propiedad privada si se desea visitar se ha de concertar visita vía correo electrónico. La visita es de pago, los adultos pagan 12 euros, los niños entre 10 y 16 pagan la mitad y los menores de 10 no pagan. La visita es guiada y dura una hora y media, no se puede hacer por libre.

Exterior del castillo

La parte que se visita es la parte que se amplió y de la cual se desprendió la familia, entendemos por dificultades de mantenimiento, esto es de mi cosecha y una conclusión a la que he llegado yo después de la visita.

Se entra por la puerta principal que da directamente al patio de armas, el espacio es muy amplio y bello y desde donde podemos ver una panorámica interior de todo el edificio.

Patio de armas

Desde el patio de armas se accede por una escalinata a una galería desde la cual se entra por una puerta a la izquierda a un salón en forma de L. Ya dentro del salón a la izquierda hay un salón alargado con una gran chimenea, con un techo de madera, ventanales con vidrieras de colores y lamparas modernistas. Todos los elementos que adornan la piedra, la chimenea, los capiteles, todos recuerdan a las grandes construcciones medievales. También se pueden ver dos grandes cuadros uno que representa a Sant Jordi y otro sobre la leyenda de las cuatro barras. En el otro ala del salón vemos un espacio más pequeño muy iluminado también con chimenea y acceso a una pequeña terraza. En este espacio hay algunos elementos curiosos como un mueble de madera donde se guardaban todos los elementos para vestir la mesa y también un montacargas que se utilizaba para comunicarse con las cocinas, que no se visitan, según la guía se trata de un espacio muy modernizado.

Salón

Saliendo del salón se accede a la galería donde hay otra estancia, un salón más pequeño que también hacía función de comedor donde el elemento más destacable es una bóveda acristalada en el techo.

Galería

Y por último en esta planta también se puede visitar la habitación de los señores que es también la habitación que utilizó el rey Alfonso XIII cuando visitó el castillo en 1908. En el otro extremo de la habitación hay un baño, quizá lo más curioso de la visita. Se trata de un baño modernista que se cree fue diseñado especialmente para la señora de la casa, Florentina Marató i Surinyach que, desafortunadamente murió antes de ver acabadas las obras del castillo.

La visita se acaba en la bodega donde se obsequia a los visitantes con una copa de cava, a los niños con un zumo.

A pesar de que las estancias que se visitan son interesantes y que el conjunto del edificio es imponente, gran parte de las estancias no son visitables, la tercera planta, donde se supone se ubicaba el servicio no se visita, desconozco la razón. Los jardines tampoco se visitan.

Por último comentar que este castillo sirvió como escenario de la serie Juego de Tronos. En el se ubicó la casa Tarly y se rodaron escenas en el patio de armas, en el salón y en la galería.

Para completar la visita es interesante acercarse a Canet de Mar donde se puede dar un paseo por el centro donde se ubican algunos edificios modernistas entre ellos la Casa Museo Lluís Domenech i Montaner.

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Foto destacada: http://castelldesantaflorentina.com/es