El castillo de Saldes se sitúa a las afueras del pueblo del mismo nombre. Las primeras referencias escritas datan del siglo XI, esta en ruinas pero aún se aprecia una parte de las murallas y una gran sala del siglo XIII cubierta y con puerta de arco de medio punto. El conjunto lo complementa la ermita de Santa Maria del Castell de la que se tienen noticias desde el siglo XIII cuando era la iglesia del castillo.

La ruta empieza en la plaza del ayuntamiento de Saldes. Desde allí tenemos que dirigirnos a la iglesia, la dejaremos a nuestra izquierda, y seguiremos por una calle estrecha hasta el final cuando giraremos a la izquierda, allí ya veremos la primera señal orientadora.

Encontraremos un primer panel vertical y señales verdes y blancas que debemos seguir hasta llegar al castillo. No tardaremos más de 20 minutos, eso sí en continuo ascenso.

Los primeros 5 minutos son de pendiente pronunciada, una vez salvada llegamos a un camino más llano que seguiremos hasta desviarnos por otro sendero a la izquierda que nos lleva hasta una explanada con una casa justo enfrente. Bordeamos la casa por la izquierda y seguimos subiendo no tardaremos en llegar al castillo, la ermita y un mirador con estupendas vistas por un lado al pueblo de Saldes y por otro al macizo del Pedraforca.

Es una ruta señalizada, no tiene perdida y no encierra ninguna dificultad, arriba la vista es espectacular. Hemos subido con siete niños de entre casi 2 años y 13 años y no ha supuesto ningún problema.

Vistas del Pedraforca desde el Castillo de Saldes.

Desde aquí otra ruta nos lleva al santuario del Gresolet, nosotros la seguimos un rato para hacer tiempo pero no llegamos al mirador. La ruta completa del Castell de Saldes hasta El Santuario de Gresolet puede llevar unas 2 horas y media y la vuelta completa hasta Saldes 4 horas.

En el este enlace la ficha explicativa de esta ruta que hay colgada en la web del ayuntamiento de Saldes.