Can Xel es un clásico de la Garrotxa, con más de 80 años de historia.

Can Xel es un completo turístico, hotel y restaurante, que se sitúa en la carretera de Olot a Santa Pau en pleno Parque Natural de la Zona Volcánica de la Garrotxa.

A Can Xel hemos ido varias veces en familia y también con amigos ya que es un restaurante enorme con facilidad para alojar a grupos grandes. Además su ubicación es ideal y la zona de aparcamiento muy amplia. Muchos caerán en Can Xel por casualidad ya que es un restaurante a pie de carretera y eso les beneficia, pero volverán por la experiencia y la buena relación calidad-precio. De todos modos es conveniente reservar si nos queremos ahorrar esperas.

Ofrecen cocina catalana con productos de la Garrotxa, se puede comer a la carta o de menú. El menú suele ser bastante variado y las raciones muy correctas. No es un restaurante de alta cocina pero no sirve un menú de batalla, almenos los fines de semana.

Tienen también un menú infantil básico, aunque los niños encontraran platos de su gusto en la carta y a precios moderados.

Como es normal el menú diario tiene un precio y el menú de fin de semana y festivos otro.

En el menú, básicamente en los segundos, abunda la carne así que puede que un vegetariano lo tenga complicado para seguir su dieta pero los primeros ofrecen opciones si se quiere combinar un menú más ligero. Los pescados están más presentes en la carta que en menú, en este caso salen algo caros. Pero si estáis en la Garrotxa no podéis marcharos sin probar esos fesols (judias blancas pequeñas) de Santa Pau con butifarra esparracada. Las famosas patatas de Olot no estaban en el menú, almenos el último día que nosotros fuimos.

Hay postres caseros y otros que no pero en general nos parecieron buenos, no es lo mismo comerse un yogur de la fageda en su recipiente que hacerlo bien presentadito con unos frutos rojos.

La estética de los platos tampoco defrauda y la comida entra también por los ojos.

La atención es correcta y muy rápida. Hay bastante gente atendiendo y se nota la experiencia ya que no se agobian al servir mesas con más de 15 comensales y donde cada uno pide una cosa diferente, sobretodo los niños que unos piden carta, otros menú, otros menú compartido… se agradece cuando viajas con niños y se te trata bien y con simpatía / empatía. Lo que no quiere decir que no haya algún día en que puedan estar desbordados y el servicio se resienta.

Os adjunto aquí las opiniones de Tripadvisor referentes a este restaurante.

Pero como para gustos los colores, si conocéis este restaurante no lo penséis y utilizad los comentarios para compartir vuestra experiencia.