Cal Roig es una casa rural situada en Maçaners, un pequeño núcleo que pertenece al municipio de Saldes en la comarca del Berguedà. A ella se accede por una pista que sale a la izquierda de la carretera B-400 que va de Guardiola de Berguedà a Saldes, se encuentra convenientemente señalizado.

La casa consta de tres plantas. La planta principal es la planta intermedia desde la que se accede directamente a la cocina-comedor. En la misma planta hay también 2 habitaciones, una con literas y otra de matrimonio, y un cuarto de baño completo.

Desde esta planta se accede a la planta superior donde se ubican tres habitaciones más, una de ellas con dos literas y las otras dos con cama de matrimonio, una es suficientemente amplia como para ubicar dos plegatines. También en esta planta hay un cuarto de baño completo muy amplio. Las tres habitaciones son abuhardilladas lo que resta algo de comodidad si se supera el metro sesenta de estatura, especialmente en la habitación de las literas.

Desde la planta principal también se accede a la planta inferior donde encontramos una sala de estar y otro cuarto de baño auxiliar donde también está la lavadora y la secadora. Este espacio es muy amplio y los niños pasaron muchos ratos jugando a juegos de mesa, desde esta estancia se accede al jardín de la casa.

Las estancias de la casa no son especialmente grandes ni espaciosas aunque sí cómodas y con todo lo necesario. Hay televisión en las plantas inferior y intermedia y chimenea en la planta intermedia, en esta misma planta se ubica también un enorme balcón. La cocina esta equipada con todo el menaje necesario, nevera, microondas, lavavajillas, una cafetera que funcionaba a la perfección y suficientemente grande para ocho adultos y también productos de limpieza y una mesa cuadrada donde cabe de todo y aún sobra espacio. La calefacción funcionó correctamente, importante al hayarnos en pleno prepirineo donde las temperaturas bajan bastante en invierno y también por las noches, con el wifi tuvimos algún problemilla la conexión no funcionó igual de bien durante toda la estancia, aún así pudimos sobrevivir.

Pero lo que vale realmente la pena de esta casa es el exterior. En él los niños encontraran de todo para no aburrirse. Hay pista de fútbol / básquet, cama elástica, columpios, una caseta para los mas pequeños con piscina de bolas y juegos, espacio para dejar los coches, barbacoa, mesas tipo picnic para comer incluso un cercado con animales y mucho espacio para correr. Y en las épocas de calor también hay piscina con acceso convenientemente delimitado.

Y todo ello con unas vistas espectaculares hacia la montaña mágica aunque es difícil no tener vistas del Pedraforca ya que prácticamente domina todo el valle.

Si habéis estado en Cal Roig, ¿que tal ha sido vuestra estancia? Y si os habéis alojado en algún otro lugar de la zona podéis compartirlo con nosotros en los comentarios.