El barrio del Carmel, de Barcelona, es un barrio a los pies de la sierra de Collserola y entre tres colinas, la que le da nombre, la de la Creueta del Coll y la del Turó de la Rovira y es precisamente en la cima de este turó donde se sitúan los Bunkers del Carmel.

Este lugar, que hasta no hace mucho era relativamente poco conocido fuera del barrio, se hizo popular gracias a que en el se rodaron algunas escenas de la película Tengo ganas de ti, posteriormente también ha sido escenario de otras producciones como Barcelona nit d’estiu o la serie Cites de TV3 que también se pudo ver en Antena3.

Los Bunkers del Carmel son los restos de una batería aérea que se construyó en 1937 y que sirvió durante la Guerra Civil Española para defender Barcelona de los continuos bombardeos franquistas. Después de la guerra, poco a poco,  la estructura fue aprovechada por las personas que se asentaron en esta zona que se conocía entonces como el barrio dels Canons, en castellano de los cañones, donde proliferaron las barracas que estuvieron en pie hasta la remodelación de Barcelona durante los años previos a los JJOO.

Este conjunto histórico se ha remodelado para mantener viva la historia. En el 2011 se inauguró este espacio patrimonial y su posterior explotación turística. La visita a los espacios museográficos es gratuita, se puede consultar aquí los horarios.

La creciente aparición de este espacio en publicaciones y blogs que lo recomiendan como uno de los mejores miradores de Barcelona, ha provocado que hordas de visitantes, autóctonos y foráneos, inunden este lugar privilegiado desde donde se tiene una visión de Barcelona de 360°, lo que sin duda ha restado el encanto que este lugar tenia antaño, convirtiéndolo en lugar de reunión (y botellón), sobretodo al atardecer, de jóvenes venidos de aquí y de allá.

Atardecer de un sábado cualquiera

Para acceder a los bunkers del Carmel la opción más sencilla es acercarse en metro hasta la parada El Carmel de la línea 5, salir por la salida del Mercado y en la calle Conca de Tremp coger un bus de barrio, el 119, hasta la última parada a pocos metros de nuestro destino. Por supuesto también se puede subir a pie desde distintos puntos del barrio del Horta-Guinardó pero hay que tener en cuenta la fuerte pendiente.

Después de la visita a este mirador, una buena opción es darse un paseo por los diferentes senderos que recogen el parque del Turó de la Rovira, una zona verde y boscosa a pocos minutos del centro de la ciudad y donde podemos encontrar lugares tan peculiares como el puente de la calle Mülhberg.

Si lo vuestro son las vistas aéreas, a continuación algunos artículos que recopilan miradores interesantes, de pago o no, en la ciudad de Barcelona:

Cinco miradores de Barcelona que no hay que perderse en el blog Lega Traveler

Las mejores vistas de Barcelona… gratis en El Periódico

Los mejores miradores de Barcelona en National Geographic España

¿Cual de ellos os ha parecido más espectacular?