A Callander se llega fácilmente desde Glasgow por la M80, la vía más rápida, o la A881, algo más lenta, hay unos 70 km o desde Edimburgo por la M9 y luego la A84 en unos 84 km. Esta pequeña y encantadora ciudad es un muy buen punto de partida para conocer la zona de los Trossarchs, entre valles, montañas y lagos, Callander ofrece infinidad de posibilidades incluso sin salir de ella.

Uno de los puntos de interés que ofrece Callander son las Bracklinn Falls. Para acceder a ellas solo debéis seguir las indicaciones que encontrareis en la carretera principal que atraviesa la localidad, si venís del sur encontrareis la señal a la entrada del pueblo a la derecha, si venís del norte la encontrareis a la salida del pueblo a la izquierda.

Una vez os desviáis seguís por la pequeña carretera que se eleva en suave pendiente. Debéis pasar de largo un primer parquing a la izquierda y subir más arriba hasta otro más amplio donde encontrareis el panel informativo  y el primer poste indicativo de inicio del itinerario.

Panel indicativo de inicio de la ruta en el segundo parquing.

Por supuesto que se puede hacer todo el paseo a pie desde Callander pero si no disponéis de tiempo o lleváis un planning apretado, acercaros en coche hasta el parquing os hará ganar algo de tiempo. Desde el parquing hasta las cascadas hay una milla, unos 20 minutos andando a paso ligero y sin paradas.

El camino es muy sencillo, ancho y en muy buen estado. Bien marcado y sin posibilidad de pérdida.

Es una excursión para dummies.

Durante el trayecto vamos atravesando el bosque. Ya había un poco de otoño y un manto marrón cubría ya todo la superficie que en contraste con el verde húmedo que cubría los arboles le daba al paisaje un aspecto encantador.

Como no imaginar unos cuantos highlanders a caballo.

En los momentos en que la espesura del bosque se hacía menos densa las vistas eran espectaculares. Lástima que el ambiente húmedo restaba visibilidad pero es fácil hacerse a la idea de la belleza del paisaje.

Bancos con vistas.

La ruta es plácida, tranquila y muy entretenida ya que el paisajes es espectacular. El trayecto de 1 milla se hace que ni os enteráis. En poco rato el rumor del agua y de las cascadas te acaban de guiar hasta ellas. Es un pequeño lugar encantador y muy bucólico en medio del bosque, escondido y poco transitado, a pesar de que pudimos apreciar que hay bastante tradición senderista por la zona y que nos encontramos a algunas personas haciendo la misma excursión, cuando llegamos aún pudimos visitar solas el paraje.

 

Un encantador puente de madera permite cruzar el río y tener una perspectiva de las cascadas desde diferentes ángulos. Desde este punto podéis seguir una ruta circular llamada Circuito de las Bracklinn Falls. Haceros en Callander con un folleto con todos los caminos señalizados que hay en la zona, hay como 6 rutas a pie desde Callander si tenéis tiempo para explorar.

Si decidís acabar aquí el paseo hay que retroceder por el mismo camino y en otros 20 minutos volveréis a estar en los coches.

Si os han entrado ganas de incluir este paraje en vuestra próxima visita a Escocia os dejo unos enlaces para que podáis ampliar información:

InCallander, toda la información necesaria para disfrutar de vuestra estancia.

Bracklinn Falls en Waldhighlands

Bracklinn Falls Circuit, descripción de la ruta en la web del parque.

Bracklinn Falls en Visit Scotland.

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