Calpe es una población de la Costa Blanca entre Altea y Moraria que ha seguido el mismo destino de crecimiento urbanístico que otras poblaciones como Benidorn, Cullera o Gandía. Localidades que ven cómo en época estival son invadidas por veraneantes que abarrotan sus extensas playas. Pero de alguna forma algunos elementos naturales y la existencia de restos romanos ha provocado que esta ciudad no haya podido crecer de forma tan desmesurada como lo han hecho otras poblaciones vecinas.

El peñon de Ifach, el Paraje Natural de las Salinas, el yacimiento de los Baños de la Reina y el conjunto termal de la Muntanyeta han venido a convertirse en un obstáculo para el crecimiento urbanístico desmesurado, lo que fue una sorpresa agradable.

Llegamos a Calpe con la idea preconcebida que igual nos equivocábamos en la elección de destino estival y resultó que pasamos una semana muy agradable, sin aglomeraciones (era finales de agosto) y con algunas actividades interesantes alternativas a la socorrida idea de repetir playa todos los días, lugar al que por cierto nos acercamos poco, ya que el tiempo no acompañó, lo que empujó a conocer la zona de otra manera. Y el resultado fue muy positivo.

BAÑARSE EN LOS BAÑOS DE LA REINA

Entre la playa urbana de Calpe y la Cala Morelló se sitúan los Baños de la Reina. Los baños de la Reina son parte de los restos romanos de un yacimiento que data de los siglo I – III a. de C.

Una parte de este yacimiento, el que pertenecía a una antigua piscifactoría, se encuentra ahora parcialmente dentro del mar, las diferentes partes de esta piscifactoría se llenan de agua convirtiendo la zona en un espacio con piscinas naturales donde a parte de ser un lugar seguro de baño para los más pequeños se pueden ver multitud de pececillos alrededor de la construcción que queda sumergida en el mar.

La verdad es que es un lugar muy curioso y cuesta resistirse al baño en el que es imprescindible acercarse con zapatillas si no queréis arriesgaros al resbalón.

Podéis ampliar información en el siguiente enlace.

OBSERVAR LAS AVES EN EL PARAJE NATURAL DE LAS SALINAS DE CALPE

En época romana estas salinas, junto a la piscifactoría antes mencionada, eran una gran fuente de riqueza en la zona, en época de máximo esplendor llegó a abastecer hasta 40 municipios.

Hoy día este paraje en medio de la ciudad y con más de 40 Ha. de extensión resulta altamente curioso. Es un espacio húmedo, con vegetación propia de este tipo de ecosistemas, según la Wikipedia se han llegado a detectar hasta 173 tipos diferentes de aves, siendo el flamenco una de las más llamativas.

Los niños lo pasarán divisando las diferentes especies de aves que disfrutan del espacio, paseando a su alrededor y acercándose a la orilla a través de las pasarelas habilitadas para ello.

SUBIR A LA BASE DEL PEÑÓN DE IFACH

Un clásico de la zona. El Peñón de Ifach domina el paisaje lo mires por donde lo mires y es un atractivo turístico de primer orden. Son muchos los que se animan a conocerlo más de cerca.

Subir a la base del peñón de Ifach es una excursión muy tranquila y sencilla, el camino está habilitado y cualquiera puede acercarse hasta su base, los niños disfrutaran de un paseo con vistas.

Al túnel se llega fácilmente, lo complicado empieza después.

Después de pasado el túnel la cosa se pone complicada y se ha de ir preparado con calzado adecuado, además de ser caminantes experimentados. La cima ofrece vistas espectaculares pero no hay que confiarse que resultará sencillo. Los accidentes, con final fatal, son habituales en la zona.

Para más información podéis echar un vistado al artículo que publicamos hace algún tiempo.

PASEAR POR ALGÚN SENDERO ECOLÓGICO

Los senderos ecológicos son unos paseos de pocos kilómetros que recorren el litoral de Calpe y también la vecina Benissa. Transcurren al lado del mar y son caminos de tierra con algún desnivel que se salva con escaleras. No todos los tramos son aptos para personas con movilidad reducida.

En la Oficina de Turismo de Calpe proporcionan un librito donde se explican todas estas rutas. Nosotros no las hicimos todas pero sí un par por Calpe y un par por Benissa. Si te animas podrás descubrir lugares como la Cala Mallorquí, el puerto Les Bassetes, la Cala El Racó.

Si el tiempo es bueno id equipados para el baño porque hay rincones encantadores y un chapuzón seguro que resultará gratificante después de la caminata.

HACER ALGUNA RUTA A PIE CON VISTAS

Si os gusta hacer excursiones a pie, desde Calpe también hay algunas opciones interesantes.

El inconveniente es quizá el clima, si viajais en época de mucha calor y sois de los que aguantáis mal las altas temperaturas abteneros de hacerlas cuando el sol más aprieta. La ventaja quizá sea que vais ha encontrar rutas de pocos kilómetros que podreis hacer al caer la tarde y beneficiaros de la luz de los días largos de verano esquivando el calor extremo.

En la cercana Sierra de Oltà vais a encontrar algunas rutas señalizadas de diferentes distancias, la más clásica la que se acerca a la Ermita Vella o de Sant Francesc que se puede alargar hasta completar una ruta circular que se puede hacer en unas 2 horas 15 minutos.

Otra ruta muy accesible aunque no tan atractiva es la que nos lleva a lo alto de la Rosina.

Vistas desde lo alto de la Rosina.

En todas ellas no olvidéis llevar agua.

Todas son alternativas a las típicas vacaciones de sol y playa, aunque cuando los días son tan largos si uno se organiza hay tiempo para todo.

Si os atrevéis con alguna de estas opciones no te cortes y explícanos que te ha parecido, si descubris otros planes no te los guardes y compartelos. Se agradecerán.

Encontrareis en la web de turismo de Calpe una guías turísticas interesantes para preparar vuestra visita y se pueden descargar.