Hasta la irrupción de Tripadvisor he de reconocer que una de las cosas que más problemas me causaba cuando estaba en una ciudad que no conocía era escoger el lugar para comer. Encontrar un lugar donde no te traten como a un turista, no se si me explico, no es tarea fácil. En mi último viaje a Edimburgo nos dejamos un poco aconsejar a parte de consultar la conocida web de recomendaciones para viajeros y estos fueron los locales que visitamos.

ELEMENT

Situado en el 110 de Rose Street, en la New Town, a este bar llegamos porque nos lo recomendaron. Es un lugar encantador con dos espacios claramente diferenciados y separados por un pasillo. Es muy acogedor con una decoración en todos azules que transmite tranquilidad. Tiene algunos espacios algo más privados.

La carta es correcta con opciones para todos los gustos incluso para alguien que lleve una dieta basada en los vegetales. Las cantidades son generosas. Nosotros tomamos el Sunday Roast, la carne estaba bien cocinada y quedamos satisfechas.

El ambiente es muy agradable con un público variopinto. Aunque fueron un poco lentos y tuvimos que insistir en una de nuestra peticiones fueron muy amables y la atención fue muy correcta. El precio puede que sea algo más abultado que en otros locales.

MAGGIE DICKSON

Situado en Grassmarket, típico lugar con mucha oferta para comer y beber, el Maggie Dickson es un clásico en Edimburgo y coge su hombre de una ilustre de la ciudad, a la entrada una placa recuerda a la que un día fue “medio ahorcada” y que después regentó el local. Es un pub al mas puro estilo escoces, con una entrada alargada donde se sitúa la barra y una parte interior donde se encuentran las mesas para comer.

La carta no difiere mucho del resto de pubs, platos típicos escoceses, ensaladas y burguers. La atención fue muy rápida y eficiente, lo que nos vino muy bien porque no teníamos mucho tiempo. y la comida estaba buena. La hamburguesa de pollo es un trozo de pollo de verdad, nada de esas hamburguesas de pollo prensado.

La calidad-precio correcta, más o menos unas 12 libras por cabeza.

THE ADVOCATE

A The Advocate llegamos por casualidad un sábado para cenar después de preguntar en varios locales de la Royal Mile, todos llenos ya a eso de las 19.00 horas así que cuanto encontramos una mesa vacía no nos lo pensamos.

El local estaba muy animado y la mayoría de público parecia autóctono. Mesas grandes con grupos de gente de mediana edad en su mayoría.

Nos atendieron rapidamente y con diligencia un camarero que dijo ser de la parte ocupada de Irlanda, que habia venido varias veces a Barcelona a ver el fútbol y que nos pregunto por la independencia. Fue muy amable, amistoso y cortés. La verdad es que notamos que el carácter de los escoceses o al menos de la gente de Edimburgo nada tenía que ver con la fama de secos que tienen los ingleses, y que nadie se ofenda por favor.

En The Advocate pedimos el típico Haggis y yo lo bañe con una sidra escocesa que estaba muy suave y buena y además muy fresquita. En The Advocate presenta el Haggis como si se tratara de un pastel de carne donde la carne esta debajo de una capa de puré de patata y nabo y gratinado al horno. Para ser mi primer haggis he de decir que me pareció bastante rico pero demasiado contundente para mi estómago, fui incapaz de acabármelo. Y aunque ya no teníamos demasiado hueco cerramos la cena con un sticky tofee, otro postre típico de la zona que ya podéis adivinar por el nombre que ligero no es.

THE STANDING ORDER

Un clásico entre los clásicos, este local puede que sea uno de los más conocidos de la ciudad y es frecuentado por autóctonos y foráneos. Esta ubicado en el que fue una sede del Union Bank of Scotland, tiene un acceso principal en George Street enorme y majestuoso y otro más modesto por la parte trasera. Accedas por donde accedas las dimensiones del espacio no dejan indiferente a nadie. El local guarda la distribución original por lo que se divide en espacios más pequeños alrededor de una gran estancia donde se encuentra la barra.

Reune elementos curiosos como la antigua caja registradora, la caja fuerte o una estancia- biblioteca. Aunque no tengais intención de tomar o comer nada entrar en este establecimiento merece la pena. Pero si os decidis a sentaros en alguna de sus mesas encontrareis que los precios son más que asequibles para el nivel de la ciudad.

Tened en cuenta que los camareros no sirven las mesas sino que teneis que hacer la comanda en la barra y una vez tomada la nota te hacen llegar el pedido a la mesa. La carta reúne comida rápida con platos típicos escoceses, nada extraordinario.

Es un local con mucho encanto en un edificio imponente pero es muy frecuentado así que en horas punta puede que tengais algun problema para poderos ubicar. Es interesante saber que su cocina tiene un horario muy amplio hasta las 23.00 horas.

Sobre este local también han escrito en Mas Edimburgo.

Para encontrar más propuestas de locales donde comer también podéis consultar los siguientes artículos:

Donde comer en Edimburgo: restaurantes, pubs  y cafeterías publicado en Mas Edimburgo.

Dónde comer en Edimburgo publicado en Guía nómada de Edimburgo

Dónde comer en Edimburgo (y beber) publicado en Mad about travel